Mostrando 521 resultados

Registro de autoridad
Barros Arana, Diego
Persona · 1830-1907

Diego Barros Arana
Historiador, pedagogo y diplomático chileno. Considerado uno de los principales intelectuales del siglo XIX. Autor de la obra Historia general de Chile.
Su padre le prestó apoyo a su afición y le facilitó los medios para la formación de su archivo y biblioteca adquiriendo más de 300 libros .
Liberal y anticlerical se ganó la enemistad de los círculos católicos. Opositor al gobierno de Montt, en 1958 , dirigió La Actualidad, en el que arreció con su prédica, sufriendo la persecución del gobierno. Su casa fue allanada, y puesto en prisión. Asilado en la legación de varios países partió hacia la Argentina. En Mendoza se dedicó a la revisión de archivos provinciales que prosiguió en Rosario, Buenos Aires y Montevideo. En esta ciudad, permaneció varios meses en 1859, en casa de los Arana, y reanudó viejas amistades con Sarmiento, Trelles , Juan María Gutiérrez y Mitre. Estos lo ayudaron muy eficazmente en su búsquedas bibliográficas y documentales. En 1859 se dirigió a Londres donde se reunió con Vicuña Mackenna quien sería compañero de viaje por Europa. Regresó a Chile en 1863 y asumió como rector del Instituto Nacional, luego fue decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile y rector de esa Universidad entre 1893 y 1897. Falleció en Santiago de Chile, el 4 de noviembre de 1907.

Cutolo, Vicente Osvaldo: Nuevo Diccionario Biográfico Argentino (1730-1930). Tomo I . Editorial Elche, Buenos Aires 1968. Ubicación: CR 3307

Beeche, Gregorio
Persona · 1800-1878

Gregorio Beeche
Bibliógrafo e impresor. Nació en la capital de la Intendencia de Salta el 9 de mayo de 1800.
Hijo del español Marcos Beeche administrador de Correos, y de Josefa Esteves y Medina Arias Velázquez, de familia salteña.
Estudió en su ciudad natal y en 1817 sus padres lo enviaron a Buenos Aires para que se dedicara al comercio; pero regresó a Salta al poco tiempo, y allí se trasladó a Potosí, para luego asentarse en Chuquisaca. En Bolivia comenzó a conformar su biblioteca personal, llegando a reunir un considerable acervo bibliográfico compuesto de una colección de documentos americanos, que se perdieron en la vorágine revolucionaria del país.
En 1930 fue nombrado juez del Consulado de Comercio y Capitán de la Guardia Nacional de la ciudad. Fue luego funcionario en cargos como síndico y procurador de Chuquisaca. En 1839 se trasladó a Cobija, donde fue nombrado prefecto del puerto boliviano sobre el Pacífico. Desde allí colaboró con el movimiento La Liga del Norte contra Rosas, al fracaso de la misma siguió ayudando a los emigrados argentinos.
Se trasladó a Valparaíso a fines de 1841, donde continuó con su pasión bibliófila, reuniendo impresos y manuscritos referentes a América. Por su consagración de bibliófilo fue ampliamente respetado en Chile, su domicilio se convirtió en una casa biblioteca, donde se reunían intelectuales americanos exiliados en el tiempo del gobierno de Rosas. Se vinculó con Alberdi, Sarmiento, Gutiérrez, Félix Frías, entre otros. Luego de la caída de Rosas en 1852, el gobierno de Paraná lo nombró vicecónsul argentino en Valparaíso, y en 1854 ascendió a cónsul, luego fue cónsul general en 1860. Murió en Valparaíso, el 21 de enero de 1878.
En sus últimos años ofreció en venta sus libros a la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, no obstante las gestiones hechas por su gran amigo Juan María Gutiérrez. Benjamín Vicuña Mackenna honró su memoria en El Ferrocarril, de Santiago con una sentida nota necrológica, y un año después publicó el Catálogo Razonado de su biblioteca compuesta de 4.600 volúmenes, numerosos manuscritos y particularmente rica en folletos, grandes ediciones de viaje, tratados especiales sobre América y Atlas. Adquirida por el gobierno chileno, su biblioteca formó parte de la Nacional, de Santiago que lleva el nombre de “Biblioteca Beeche”.

Cutolo, Vicente Osvaldo: Nuevo Diccionario Biográfico Argentino (1730-1930). Tomo I . Editorial Elche, Buenos Aires 1968. Ubicación: CR 3307

Bilbao, Manuel
Persona · 1827-1895

Jurisconsulto. Nació en Santiago de Chile en 1827. Estudió leches y recibió el título de abogado en 1850 con un trabajo sobre Los Mayorazgos están disueltos, en el cual abogaba por la supresión de los mismos. Contribuyó a “La Sociedad de la Igualdad” , fundada como partido político por su hermano Francisco, y para ella redactó el periódico La Barra. En 1851, condenado al destierro se radicó en Lima, donde redactó la Revista Independiente. Se dio a conocer como novelista y publicó El Inquisidor mayor o historia de unos amores, en dos volúmenes. Es enviado al destierro por querer intervenir en la política interior de Perú en 1854, y se instala en Ecuador . Cumplido el destierro volvió a Perú, donde asumió la defensa de su hermano Francisco que había sido detenido. En 1856, publicó Compendio de la geografía del Perú y Compendio de Historia Política del Perú. Establecido en Buenos Aires , se dedicó al periodismo, y fundó La Libertad, donde sostuvo violentas polémicas con Sarmiento. Clausurado este diario escribió en El Nacional y en La Prensa. Dio a conocer en Valparaíso, en 1856, la novela El Pirata de Guayas, y en Buenos Aires la Historia de Rosas y la vida de Francisco Bilbao, en 1866, esta última, por el interés fraternal que tenía en divulgar el pensamiento de su hermano después de su muerte.
En 1870, formó parte de la Comisión popular que trabajó intensamente para combatir la epidemia de fiebre amarilla que asoló la capital. Su actuación pacifista durante los sucesos argentino-chilenos de 1878, fue notable.
Falleció en Buenos Aires en 1895.

Cutolo, Vicente Osvaldo: Nuevo Diccionario Biográfico Argentino (1730-1930). Tomo I . Editorial Elche, Buenos Aires 1968. Ubicación: CR 3307

Casado Sastre, Eduardo
Persona · 1911-2001

Eduardo Casado Sastre nació en la Ciudad de Buenos Aires en 1911. Se graduó como arquitecto en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

En 1933, junto con Hugo Pío Armesto, fundó el estudio de arquitectura “E. Casado Sastre - Hugo Armesto. Arquitectos”. Durante 40 años, ambos desarrollaron una extensa labor profesional que abarcó varios proyectos: casas de renta, viviendas particulares urbanas, casas-quinta y de campo, plantas industriales (como la Fábrica Volcán) y de servicios (como el edificio para Teléfonos del Estado), locales comerciales y remodelaciones.

También participaron en numerosos concursos, entre los que se destaca el concurso para el Cine Gran Rex, en el que se presentaron junto con José Aslán y Héctor Ezcurra, obteniendo el primer premio. Finalmente, la obra definitiva fue realizada por el arquitecto Alberto Prebisch.

Falleció en el año 2001 en Buenos Aires.

Entidad colectiva · 1999/03/02 - 199/03/06

El “Coloquio Internacional Universo Urbanístico Português 1415 – 1822” se desarrolló entre el 2 y el 6 de marzo de 1999 en la Universidad de Coimbra, Portugal. Organizado por la Comissão Nacional para las Comemoracões dos Descobrimentos Portugueses.

Este Coloquio fue parte importante de un proyecto mucho más vasto, cuyos objetivos esenciales eran el desarrollo y la divulgación del conocimiento e historia del urbanismo y la urbanística portuguesa.

Siguiendo estos lineamientos se organizó en seis plenarios temáticos, sesiones y mesas redondas en las que se trataron:

  • "Sessão I A rede e as estruturas urbanas portugues asntes da expansão (The Portuguese network and urban structures before the expansion)"
  • "Sessão II O espaço de um mundo novo no contexto da Expansão Portuguesa (The space of a new world in the context of the Portuguese Expansion)"
  • "Sessão III Teoría, método e praxis (Theory, method and praxis)"
  • "Sessão IV Cidades e Redes Urbanas (Cities and Urban networks)"
  • "Sessão V Análises Tipológicas: programas, formas e vivências (Typological Analyses: programmes, forms and lifestyles)"
  • "Sessão VI Cultura do Territorio (The culture of the territory)".
García Huidobro, Francisco
Persona · 21/10/1697 – 23/10/1773

Francisco García de Huidobro nació en la localidad burgalesa de Quecedo (Corona de Castilla, España) en 1697, en el seno de una familia de 10 hermanos. Al igual que otros hijos segundones de hidalgos, partió de joven a las Indias y se estableció en Lima en 1718, donde trabajó con algunos parientes ligados al comercio. En 1733, se mudó a Buenos Aires y se dedicó a comprar esclavos para revenderlos en Santiago de Chile, donde se asentaría en 1737. Ese mismo año se casó con Francisca Javiera de Morandé, la hija de un capitán de fragata francés devenido en un notable comerciante de Santiago. Gracias a su cuantioso dote, García de Huidobro consiguió el cargo de tesorero de la Bula de la Santa Cruzada, lo que lo elevó socialmente de modo que, en 1739, cruzó el Atlántico para resolver los asuntos de un oidor de la Real Audiencia.
Llegado a España, reclamó los solares de su familia y obtuvo la confirmación de su hidalguía, lo que le permitió conseguir el hábito de la Orden de Santiago. En 1740, fue contador de la Merindad de Valdivielso y dos años después, fue regidor por el estado de los hijosdalgo. Asimismo, en 1740, compró los cargos de alguacil mayor de la Real Audiencia de Santiago y de corregidor de Aconcagua, donde poco después se fundó San Felipe. Esta estratégica villa unía los asentamientos mineros del norte chileno con Santiago y conectaba a Chile con Mendoza a través de la Cordillera, lo que le permitiría al corregidor controlar policial, judicial y fiscalmente el tránsito de mercancías desde y hacia Buenos Aires. Téngase en cuenta que la destrucción de Portobelo en la guerra de la Oreja de Jenkins (1739-1748) terminó con el sistema de flotas y galeones y condujo a la autorización del comercio marítimo por el Cabo de Hornos y la apertura de los puertos chilenos al comercio directo con el Atlántico, por lo que se multiplicó el valor de la ruta terrestre de la Cordillera, tanto como vía de entrada de mercancías europeas a Chile, como de salida de los metales chilenos hacia Buenos Aires y el Atlántico, eludiendo la intermediación del Consulado de Lima que había condicionado la baja valoración del precio del oro.
No obstante, García de Huidobro se radicó unos años en Madrid, pues la trata de esclavos estaba siendo perjudicada por la cancelación del asiento de negros acordado con Inglaterra en Utrecht. Allí conoció a Tomás Ruiz de Azúa, abogado de la Real Audiencia y procurador del Cabildo de Santiago, quien, desde 1735, intentaba establecer una Casa de Moneda en Chile, pero sin éxito alguno, debido a que la Corte prestaba atención a los negativos informes del virrey del Perú, quien defendía los intereses del Consulado de Lima. Entonces, García de Huidobro convenció al Consejo de Indias de la suficiencia de la producción del oro chileno y propuso a la Corte establecer la Casa sin costo alguno para la Real Hacienda. Así, en octubre de 1743, una Real cédula lo nombró Tesorero Perpetuo de la Real Casa de Moneda de Santiago de Chile, cargo que le permitía, por ejemplo, nombrar al personal, reservarse las utilidades que rindiera la acuñación de moneda, exceptuando el señoreaje, y prohibir la extracción de oro sin amonedar fuera de Chile, lo que le garantizó enormes beneficios, ya que obligaba a los mineros y comerciantes habilitadores a llevar su metal a la Casa de Moneda.
A diferencia de lo que sostiene la historiografía tradicional, García de Huidobro no solventó esta operación sólo con las ganancias de la trata negrera, sino también con la dote de su mujer, la vivienda de su suegro donde instalaría la Casa, el dinero de sus allegados y algunos préstamos contraídos en Buenos Aires y Santiago. Una vez establecida la Casa en 1749, recuperó rápidamente esta inversión inicial, gracias a la diferencia que hacía entre el “intrínseco valor” del oro que compraba la ceca y su equivalencia en moneda de oro acuñada, de modo que, en pocos años, superó las fortunas de sus competidores que antes aprovechaban esa diferencia para ellos. Fue tal el caudal acumulado que, en 1755, fue el primer comerciante de Santiago en comprar un título de alta nobleza. Al año siguiente, instituyó un mayorazgo, al que vinculó el edificio de la Casa, su vivienda y los cargos de tesorero y de alguacil mayor de la Real Audiencia. En 1760, fue nombrado Vizconde de San Jerónimo y se le concedió el título de Marqués de Casa Real por la compra efectuada en 1755. En sintonía con las reformas borbónicas, la Real Audiencia tomó la gestión directa de la Casa de Moneda en 1772, tras lo cual murió García de Huidobro el 23 de octubre de 1773, dejando tantos bienes que su inventario tomó tres días.

Matías Calandrelli
Persona · 1845- 1919

Educador. Nació en la provincia de Salerno (Italia) en 1845. Cursó estudios de ciencias sociales y de filosofía y letras en la Universidad de Nápoles, especializándose en lingüística y literatura griega y oriental. Formó parte del cuerpo docente del renombrado Instituto Marotta Del Vecchio, y llegó a la Argentina en 1871 para proseguir sus actividades educacionales. Realizó una serie de conferencias públicas en el Colegio Nacional Buenos Aires sobre literatura comparada, crítica literaria, filosofía de la historia, filosofía racional, etc. En 1872 fue nombrado profesor de historia antigua y en 1873 de latín en la Universidad de Buenos Aires. Allí estableció las clases de filosofía clásica, latín y griego comparados- por iniciativa del Rector doctor Vicente Fidel López, clases que dictó hasta la nacionalización de la Universidad en 1882. Fue sucesivamente miembro de la facultad de humanidades y filosofía. Ejerció las mismas materias en el Colegio Nacional de La Plata, del que fue Rector hasta 1888.
Realizó numerosas publicaciones, entre ellas un Diccionario filológico-comparado de la lengua castellana, trabajo original y de mucha importancia que se lo comentó extensamente Domingo Faustino Sarmiento.
Colaboró con la Revista de Educación (1881), del Consejo Nacional de Educación de la provincia de Buenos Aires, en la Revista Derecho, Historia y Letras, dirigida por Estanislao S. Zeballos, y en El País (1895). Perteneció a la redacción de La Prensa, de la que formó parte por espacio de veinte años, donde abordó los temas más variados con competencia e ilustración. Dio a conocer sus informaciones gramaticales y filosóficas de “La Prensa”, de la que se publicaron dos ediciones. Se interesó por la crítica literaria y los problemas sociales. Utilizó como seudónimo el de Salvador de la Fosa. Falleció en Buenos Aires el 26 de agosto de 1919.