Jurisconsulto. Intelectual. Nació en Santiago de Chile, el 26 de marzo de 1827. Hijo de Rafael Bilbao y de Mercedes Barquin. Hermano de Francisco Bilbao.
Educado en el Instituto Nacional de Santiago, continuó con sus estudios y recibió el título de abogado en 1850 con su tesis "Los Mayorazgos están disueltos", en el cual abogaba por la supresión de los mismos. Contribuyó a “La Sociedad de la Igualdad” , fundada como partido político por su hermano Francisco, y para ella redactó el periódico La Barra. En 1851, condenado al destierro se radicó en Lima, donde redactó la Revista Independiente. Se dio a conocer como novelista y publicó El Inquisidor mayor o historia de unos amores, en dos volúmenes. Fue enviado al destierro por querer intervenir en la política interior de Perú en 1854, y se instaló en Ecuador . Cumplido el destierro volvió a Perú, donde asumió la defensa de su hermano Francisco, que había sido detenido y logró su libertad. En 1856, publicó Compendio de la geografía del Perú y Compendio de Historia Política del Perú. Establecido en Buenos Aires , se dedicó al periodismo, y fundó La República y en 1873 La Libertad, donde sostuvo violentas polémicas con Sarmiento. Clausurado este diario escribió en El Nacional y en La Prensa.
Dio a conocer en Valparaíso, en 1856, la novela El Pirata de Guayas, y en Buenos Aires la Historia de Rosas y la Vida de Francisco Bilbao en 1866, esta última, por el interés fraternal que tenía en divulgar el pensamiento de su hermano después de su muerte.
En 1870, formó parte de la Comisión popular que trabajó intensamente para combatir la epidemia de fiebre amarilla que asoló la ciudad. En 1875, publicó también en Buenos Aires, una serie de cartas dirigidas a Sarmiento, recopiladas en seguida en forma de libro, por haber atacado éste a su hermano. Intervino en el famoso juicio de imprenta contra Benjamín Vicuña Mackenna. Su actuación pacifista durante los sucesos argentino-chilenos de 1878, fue notable. Entre otros trabajos recopiló las Obras Completas, del Dr. Juan Bautista Alberdi, cultivó la novela, y la crítica nacional de su patria le adjudicó el título de precursor. Falleció en Buenos Aires, el 17 de agosto de 1895.
Educador. Nació en la provincia de Salerno (Italia) en 1845. Cursó estudios de ciencias sociales y de filosofía y letras en la Universidad de Nápoles, especializándose en lingüística y literatura griega y oriental. Formó parte del cuerpo docente del renombrado Instituto Marotta Del Vecchio, y llegó a la Argentina en 1871 para proseguir sus actividades educacionales. Realizó una serie de conferencias públicas en el Colegio Nacional Buenos Aires sobre literatura comparada, crítica literaria, filosofía de la historia, filosofía racional, etc. En 1872 fue nombrado profesor de historia antigua y en 1873 de latín en la Universidad de Buenos Aires. Allí estableció las clases de filosofía clásica, latín y griego comparados- por iniciativa del Rector doctor Vicente Fidel López, clases que dictó hasta la nacionalización de la Universidad en 1882. Fue sucesivamente miembro de la facultad de humanidades y filosofía. Ejerció las mismas materias en el Colegio Nacional de La Plata, del que fue Rector hasta 1888.
Realizó numerosas publicaciones, entre ellas un Diccionario filológico-comparado de la lengua castellana, trabajo original y de mucha importancia que se lo comentó extensamente Domingo Faustino Sarmiento.
Colaboró con la Revista de Educación (1881), del Consejo Nacional de Educación de la provincia de Buenos Aires, en la Revista Derecho, Historia y Letras, dirigida por Estanislao S. Zeballos, y en El País (1895). Perteneció a la redacción de La Prensa, de la que formó parte por espacio de veinte años, donde abordó los temas más variados con competencia e ilustración. Dio a conocer sus informaciones gramaticales y filosóficas de “La Prensa”, de la que se publicaron dos ediciones. Se interesó por la crítica literaria y los problemas sociales. Utilizó como seudónimo el de Salvador de la Fosa. Falleció en Buenos Aires el 26 de agosto de 1919.
Político. Nació en Santa Fe, el 11 de agosto de 1815. Era hijo de Pedro de Aldao y de Joaquina Rodríguez del Fresno. Su madre contrajo segundas nupcias con Domingo Cullen, y al ser fusilado su padrastro emigró a Montevideo. En la ciudad sitiada por Oribe, fue oficial junto con su hermano Camilo, ocupando el cargo de ayudante de José Garibaldi. Fue amigo y partidario de Lavalle, como también del General Urquiza. Después de Caseros regresó a Santa Fe donde fue diputado a la legislatura local, y en 1852 juez de comercio. Se le comisionó para que examine las cuentas del gobierno de Rosendo Fraga y estuvo a cargo de las fuerzas de la provincia durante la reunión del Congreso General Constituyente de 1853. Se le nombró miembro de la Cámara de Justicia en 1857, y ejerció la presidencia. Actuó como gobernador delegado durante las administraciones de Pascual Rosas (1861) y Nicasio Oroño (1866-67). Fue Jefe Político de la Capital, en 1865, y de nuevo en 1867; presidente de la Municipalidad en 1866 y 1867. Contribuyó recolectando fondos a la instalación del Colegio de la Inmaculada Concepción atendido por los padres jesuitas, en la ciudad de Santa Fe. Figuró así mismo como uno de los más entusiastas propagandistas de la colonización, llegando a entregar sus campos de Guadalupe, para convertirlo en importante núcleo civilizador. Falleció en Santa Fe, el 8 de junio de 1871. Estaba casado con María del Tránsito Zavalla.
Escritor. Una de las plumas más representativas de la Generación del 80 de la literatura argentina. Durante la expatriación de sus padres nació en Montevideo, el 27 de enero de 1851, hijo del doctor Miguel Cané y de Eufemia Casares. Cuando tenía dos años fue traído a Buenos Aires, y al caer Rosas en 1852, le fue reconocida la ciudadanía argentina. Cursó los estudios en el Colegio Nacional fundado por Mitre. De la vida en el internado , bajo la dirección del canónigo Eusebio Agüero y del educador francés Amadeo Jaques, extrajo material para escribir "Juvenilia", viva memoria de su adolescencia. Luego ingresó a la Facultad de Derecho junto a sus compañeros Roque Sáenz Peña, Carlos Pellegrini y Aristóbulo del Valle, a quienes estaba unido por amistad fraternal. Se graduó de abogado en 1874. Atraído por la política, circunstancias posteriores a la revolución de 1874, le hicieron incorporarse a las filas del Partido Autonomista de Adolfo Alsina, e iniciarse dentro del periodismo en La Tribuna, periódico de los Varela, y el Nacional, entre cuyos redactores se hallaban Sarmiento y Vélez Sarsfield. Ingresó a la vida parlamentaria en 1875, como diputado provincial, y nacional en 1876. Reelecto en 1880, después de su breve paso por la Dirección de Correos y Telégrafos, prefirió a la diputación una representación diplomática ante los gobiernos de Colombia y Venezuela que desempeñó en los años 1881 y 1882. En ese mismo decenio fue ministro en Viena, en 1883, en Berlín en 1884, y en Madrid en 1886. Vuelto al país en 1892, fue por breve tiempo Intendente Municipal, y al año siguiente, Ministro de Relaciones Exteriores bajo la infortunada presidencia del doctor Luis Sáenz Peña.
Tras esa experiencia en el gobierno reanudó la carrera diplomática, más conveniente a sus dotes de hombre mundano y culto, pasando como ministro a París. Desde su retorno definitivo a la patria, fue uno de los fundadores de la Facultad de Filosofía y Letras, cuyo decanato ejerció con dignidad entre 1900 y 1904, estimulando los estudios humanísticos.
Por la vinculación que tuvo con los hombres más representativos de la política argentina, hizo suyos los ideales liberales que conformaron la llamada “Generación del Ochenta”.
Falleció en Buenos Aires, el 5 de septiembre de 1905.
Médico, cónsul y explorador inglés. Nació en Irlanda, el 18 de enero de 1820. Fue enviado por su familia a estudiar medicina en Alemania. Se graduó en 1833, en la Universidad de Gotinga. Volvió a Irlanda y estudió en el Trinity College de Dublín. Trabajó como médico en el Hospital Saint Vincent de la capital irlandesa, en 1843. Se trasladó a Inglaterra en 1849, allí trabajó en la ciudad de Wigan. Viajó a África Occidental en 1851. Fue jefe de cirugía en la expedición de los ríos Níger, Tshadda y Benue, en 1854 hasta 1855. Durante estos viajes investigó el uso de la quinina para prevenir las fiebres provocadas por la malaria. En 1855, fue nombrado cónsul británico en el golfo de Biafra y en Bioko, hasta 1860. Durante este cargo realizó tareas relacionadas al comercio y la producción de materias primas y productos locales. En 1861, Hutchinson fue trasladado al consulado británico de Rosario, en Argentina, allí participó en la expedición al Río Salado realizada en noviembre de 1862 a marzo de 1863 con el objetivo de buscar algodón silvestre. Visitó la ciudad de Córdoba y su región. De 1864 a 1865, fue destinado a Uruguay, residió en Montevideo como cónsul británico. En 1870, fue nombrado cónsul en el Callao, y llegó allí en 1871. Aprovechó su estancia para explorar las regiones del interior del Perú, buscando vestigios y cementerios indígenas. Renunció al servicio consular en 1874 y se retiró a su hogar irlandés. Durante las décadas de 1870 y 1880 viajó por Europa, instalándose al final de su vida en Florencia. Fue miembro de importantes instituciones científicas del ámbito de la geografía, la etnología, la antropología y la paleontología. Perteneció a sociedades culturales, artísticas y literarias, tanto europeas como latinoamericanas. Publicó varios libros sobre sus viajes.
Calisto Boyer fue un funcionario e intelectual vinculado a la Confederación Argentina durante las décadas de 1850 y 1860. Ya en 1858 mantenía correspondencia con Juan María Gutiérrez. Trabajó en la Oficina de Estadística del Ministerio del Interior y desde 1866 fue nombrado Agente de Inmigración de la República Argentina en Europa, con residencia en París. Allí desarrolló actividades de propaganda inmigratoria.
Emilio Berttinotti fue docente de botánica y traductor de artículos científicos y de "La Cautiva" al italiano. Fue, junto con Gaetano Gallino, responsable de la introducción de la litografía en Uruguay. Se convirtió en uno de los principales litógrafos y retratistas de Uruguay y de Argentina.
Periodista, político, marinero y destacado patriota italiano, recordado principalmente por ser un fervoroso militante de la Giovine Italia (movimiento republicano liderado por Giuseppe Mazzini) y el primer biógrafo de Giuseppe Garibaldi.
Tuvo un papel fundamental en el Río de la Plata y en la historia de la emigración política italiana en América del Sur.
En 1833 conoció a Giuseppe Garibaldi en Taganrog (Rusia) e introdujo al joven marinero en las ideas mazzinianas y en la sociedad secreta Giovine Italia.
Obligado a exiliarse tras las revueltas frustradas en Italia, se radicó en Montevideo y luego en Buenos Aires. Allí promovió la causa de la unificación italiana, fundó periódicos (como L'Italiano y Il Legionario Italiano) y organizó a la comunidad de exiliados.
Se relacionó estrechamente con la generación del ´37 conformada por figuras intelectuales y políticas argentinas del Romanticismo opuestas a Juan Manuel de Rosas, como Juan Bautista Alberdi, Bartolomé Mitre, Esteban Echeverría y José María Gutiérrez.
Luego regresó a Italia, donde fue elegido diputado del Parlamento Subalpino en 1849, aunque continuó alternando su vida con viajes a Sudamérica hasta sus últimos años.
Mantuvo una profunda y estrecha amistad con el autor de Los novios, Alessandro Manzoni, llegando a residir en la morada milanesa de este último durante tres lustros, periodo en el cual intercambiaron visiones estéticas y literarias.
Incursionó inicialmente en la escritura utilizando el dialecto propio de Milán. Alcanzó notoriedad por su poema de sátira Prineide (1815), la pieza en verso Ildegonda (1820) y la epopeya I Lombardi alla prima crociata (1826), que sirvió de base para la posterior composición operística de Verdi.
Alternó sus labores en las letras con el ejercicio profesional de la abogacía y el notariado, participando además en los círculos de agitación patriótica que impulsaron el ideal del Risorgimento.
Fue uno de los tipógrafos, editores y libreros más destacados de Rovigo y la región del Polesine durante el siglo XIX. En 1839 fundó su célebre imprenta y la gran Libreria Cartoleria A. Minelli en la plaza principal de Rovigo.
Recibió reconocimientos por la altísima calidad de sus publicaciones, como la Medalla de Oro otorgada por el Imperial Real Instituto Veneciano de Ciencias, Letras y Artes y la Medalla de Oro al Mérito Civil otorgada por la República de San Marino.
Además de su labor tipográfica, destacó por sus convicciones religiosas moderadas y su profunda devoción por la causa patriótica de la unificación italiana (el Risorgimento).