Abogado y poeta del Río de la Plata. Adherente a la revolución de Mayo y la independencia. Hermano de Miguel de Azcuénaga. Padre de José Benito de Azcuénaga.
El Congreso Panamericano de Arquitectos (CPA) se fundó en 1920, a la par de la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos.
Hasta la década de 1980 fue el principal foro para la reflexión y el intercambio entre arquitectos de América, en el cual confluían los desafíos, debates e ideas de la disciplina.
Carlos Lamarca fue un diplomático y comerciante argentino. Se exilió en Chile durante el Rosismo, donde amasó una fortuna con el negocio de ultramarinos. Ejerció la representación comercial de la Confederación Argentina en el país trasandino durante más de un lustro.
El Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL) se formó en el mes de diciembre de 1995, en la Ciudad de Buenos Aires, con la finalidad de contribuir al desarrollo de la investigación histórica, la formación y capacitación de profesionales en preservación del patrimonio cultural y la difusión de la arquitectura latinoamericana.
Amparado inicialmente en una Fundación, que debió cerrar a raíz de la crisis económica de Argentina del año 2001, el Centro continuó funcionando como una organización no gubernamental y autónoma obteniendo nueva personería en 2009 como “CEDODAL para la Investigación del arte, arquitectura y urbanismo”. Simultáneamente registró su Marca y consolidó su personería como “CEDODAL, Gestión Cultural” en España. También se formaron núcleos de CEDODAL en Rosario, Mar del Plata y Montevideo.
En cuanto a su finalidad social, el Centro se conformó con el objetivo de constituir un ámbito de estudio, investigación, reflexión, difusión y desarrollo de acciones vinculadas al arte, la arquitectura y el urbanismo, el territorio, los paisajes naturales y culturales, el turismo cultural y el medio ambiente latinoamericanos.
Asimismo, se propuso favorecer la valorización y defensa del patrimonio cultural en todas sus manifestaciones, como así también contribuir al desarrollo de tecnologías alternativas para resolver los problemas sociales de vivienda y buscar soluciones urbanas tendientes a mejorar la calidad de vida de las ciudades del continente, prestando atención a la defensa de los paisajes culturales, patrimonio industrial, arquitectónico y urbano, además del desarrollo territorial de los países iberoamericanos. En el mismo sentido, fomentar la organización de redes de información e intercambio de documentación, la configuración de bases de datos y programas informatizados que ayuden al desarrollo de estudios sobre los temas de su incumbencia y favorecer, a través de la organización de centros de documentación, la consolidación y conformación de archivos que permitan desarrollar estudios e investigaciones que conduzcan a un mayor conocimiento de las artes, la arquitectura, el urbanismo y el territorio latinoamericano.
En este marco, el CEDODAL conformó un importante fondo documental que se reunió inicialmente a través de más de cincuenta años de labor universitaria y de investigación de sus directores, el arquitecto Ramón Gutiérrez y la arquitecta Graciela María Viñuales , luego con el aporte de adquisiciones y donaciones de numerosos profesionales, investigadores e instituciones.
De manera indicativa la documentación del CEDODAL ha comprendido:
• La BIBLIOTECA de aproximadamente 30.000 volúmenes de arquitectura, urbanismo, historia y arte, preferentemente de América Latina. El corpus integra unidades temáticas tales como Arquitectura histórica y contemporánea en América Latina, Historia urbana, Vivienda popular, Arte Latinoamericano, Preservación del patrimonio y Técnicas tradicionales.
• La HEMEROTECA con alrededor de 15.000 revistas, de países iberoamericanos, es la colección más importante que existe sobre arquitectura y urbanismo en América Latina.
• La FOTOTECA que incluye secciones de fotografía histórica, fotografía de investigación y un importante fondo de diapositivos, estimándose su volumen en un total de 50.000 unidades. Hay álbumes de fotos originales que cubren de 1859 a 1950. Dentro de esta sección merece destacarse la colección de Tarjetas Postales, con imágenes de principios del siglo XX de las ciudades americanas, obras de arquitectura y escultura urbana y la Biblioteca especializada que incluye ediciones originales y recortes periodísticos temáticos.
• La MAPOTECA la cual cuenta con centenares de planos de arquitectura y urbanos, en su mayoría originales en papel, tela o con soporte heliográfico. Integran esta sección dibujos originales de arquitectura y grabados.
• El ARCHIVO DOCUMENTAL el cual comprende una inmensa documentación de recortes periodísticos, fotocopias de artículos y folletos, iconografía y correspondencia de arquitectos y artistas, una sección de manuscritos originales y una colección de microfilms sobre documentación histórica de archivos españoles y americanos. Particular importancia tienen los conjuntos documentales, compuestos por correspondencia, escritos, fotografías y publicaciones que integran los fondos que han sido donados o adquiridos en estos años pertenecientes a Martín Noel, Enrique Marco Dorta, Diego Angulo Íñiguez, Alfredo Benavides, César Loustau, Federico Ortiz, Alberto Prebisch, Ernesto Vautier, Francisco Gianotti, Alberto y Luis Morea, Gastón Mallet, Eugenio Baroffio, Armesto y Casado Sastre, Cook, Sánchez, Lagos y de la Torre entre otros.
Asimismo, a lo largo de los años el Centro privilegió los avances de investigación que se complementaron con la tarea de rescate del patrimonio documental, para lo cual trabajó en la identificación y contacto con aquellas familias que conservaban documentación clave de arquitectos del siglo XX e instituciones que resguardaban documentos que habían tenido escasa difusión.
Superada una etapa inicial organizativa e institucionalizado un sistema de trabajo con exposiciones y ediciones de libros anuales, el CEDODAL comenzó con el desarrollo de proyectos complementarios que facilitaron coediciones y acciones alternativas que fueron potenciando la tarea del Centro, a la vez que instalaban su perfil de referencia dentro del campo cultural arquitectónico.
En el año 2005 -cuando el Centro cumplió su primera década- comenzó el proceso para institucionalizar el CEDODAL en otros países donde hubiera una entidad que respaldara su formación o bien un grupo de trabajo que pudiera llevar adelante esa tarea. En este sentido, en el Perú se CEDODAL firmó un convenio con la Universidad Ricardo Palma de Lima para utilizar la sede de Miraflores (Ccori-Wasi) como sitio de exposición de temas de arquitectura latinoamericana y donó a la Universidad Católica de Lima, planos de edificios patrimoniales de Perú (Archivo Villalobos) que había adquirido el CEDODAL. Con la Universidad de Lima se hicieron co-ediciones sobre el Cusco. En Uruguay se hicieron las ediciones de los libros sobre “Le Corbusier en el Río de la Plata en 1929” y el del arquitecto Baroffio con la Facultad de Arquitectura (UDELAR). Centrado en los temas de Historia del Arte, el CEDODAL Gestión Cultural formado en Granada (España) ha realizado numerosas actividades de difusión y publicaciones junto a universidades e instituciones culturales.
Exposiciones realizadas por el CEDODAL se han presentado en muy diversos países entre los cuales cabe señalar a Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana, México, Estados Unidos de Norteamérica, Alemania, España, Francia, Italia, Portugal. La edición de las investigaciones del CEDODAL llevan ya una cantidad mayor al centenar de libros y folletos, sobresaliendo la continuidad de la llamada “Serie Blanca” que ha completado más de 50 títulos.
Celedonio de la Cuesta nació en la ciudad de Salta en 1812. Ejerció como jurisconsulto, militar y político. Fue hijo de don Francisco de la Cuesta y López Fuentesca, y de doña Bernarda de Toranzos. Sus estudios los realizó en su ciudad natal, y en 1824 fue becado por el gobierno nacional para formarse en el Colegio de Ciencias Morales, fundado por Rivadavia. Con 23 años, en 1835, se recibió como abogado en la Universidad de Buenos Aires y posteriormente comenzó a ocupar diversos cargos en el foro de su provincia natal. Fue autor e impulsor de las leyes de ejercicio libre de escribanías y de redención de capellanías, consideradas innovadoras en materia jurídica y económica.
Al regresar a Salta, se vio obligado a abandonar su profesión para tomar las armas en defensa de la Confederación, amenazada por Andrés de Santa Cruz. En 1837 fue capitán de milicias en el combate de Santa Bárbara, mismo año en donde fue ascendido al grado de sargento mayor por los representantes de Buenos Aires. En 1838 fue designado secretario del general en jefe del Ejército Confederado de Felipe Heredia. Tras la derrota, regresó a Buenos Aires, donde se dedicó al ejercicio profesional y a la literatura.
Producida la invasión libertadora de Lavalle, volvió al interior convocado por el general comandante del Ejército Federal de Cuyo, Manuel Oribe, quien lo nombró jefe de Estado Mayor. A partir de esto, en 1841 participó en los enfrentamientos de Angaco, Sañogasta, Plaza de San Juan y Rodeo del Medio. Celedonio protegió a los salteños vencidos de estas batallas y los condujo hacia su ciudad natal. Allí, el gobernador Manuel Antonio Saravia lo sumarió por haber salvado a unitarios, fue declarado también salvaje unitario y condenado a destierro perpetuo. De este modo, fue abandonado sin recursos en los arenales de Catamarca, pero logró salvar su vida y arribó a Córdoba en julio de 1842.
En ese mismo año, recibió un mensaje del Gobernador de Mendoza, José Félix Aldao, quien lo nombró ministro general de su gobierno, cargo que asumió en agosto de 1842. Entre sus actos, podemos destacar que dispuso que los exiliados políticos pudieran regresar a la provincia, reabrió el paso comercial hacia Chile cerrado por Rosas y devolvió bienes confiscados. Al mismo tiempo, también emprendió campañas contra los unitarios. Tras la renuncia de Aldao, ejerció provisoriamente como gobernador entre enero y febrero de 1845.
En 1848 regresó a Salta, donde retomó el ejercicio del derecho y desarrolló una carrera judicial. Recorrió todos los niveles de la judicatura provincial: juez de primera instancia, juez de alzada, camarista, fiscal general y asesor de gobierno. En 1850, José Manuel Saravia, durante su segunda gobernación, designó a Celedonio como ministro de guerra. Unos años más tarde, en 1855, fue diputado de la Convención que sancionó la Constitución salteña y ayudó a redactar su texto, como también sucedió con la Constitución de 1882. Además, durante esos años, fue vicerrector del Colegio Nacional de Salta.
En 1883 se jubiló del servicio público. Falleció el 31 de agosto de 1897.
A pesar de no haber sido escritora, sus vínculos familiares y de amistad ubican a Carmen Belgrano como partícipe de la sociabilidad letrada de la llamada "generación del 37".
Carlos Bouquet fue político y periodista. Nació el 23 de febrero de 1833 en Córdoba, Argentina. Sus padres fueron José María Rosario del Carmen Bouquet y Carlota Vicenta Luque. El 11 de octubre de 1853, contrajo matrimonio con Felisa Antonia Gómez Roldán. La pareja tuvo al menos doce hijos: Carlos, José María, Luis Francisco, Justo, María Felisa, Justa, Josefa, Luis Héctor, Carlota, María Julia, Arturo y Raúl.
En 1860, Bouquet formó parte de la Convención Nacional “ad hoc” reunida en Santa Fe, donde se examinaron las propuestas de reforma a la Constitución Federal hechas por Buenos Aires. Ese mismo año y por un período no determinado, fue redactor del diario cordobés liberal El Imparcial, en el que participaba desde su fundación en 1855. Se desempeñó como Legislador provincial en Córdoba en 1861. En 1866 fue Ministro de Gobierno de su provincia.
Participó de la fundación del Banco Provincial de Córdoba en 1872 y, entre 1877 y 1880, ejerció como Ministro de Hacienda de la Provincia.
En 1891 fue Director y Presidente del Banco Provincial de Córdoba.
Falleció el 25 de marzo de 1901 en Buenos Aires.
Camilo Aldao nació en Santa Fe, el 18 de julio de 1822, huérfano desde su nacimiento. A sus 16 años, su padrastro, Domingo Cullen, es fusilado por Rosas. Fue militar y participó activamente en el partido unitario y en las fuerzas del General Paz. Fue parte de la batalla de Caaguazú en 1841 y en la de Pavón, en 1861, ya como miembro del partido liberal. Fue concejal municipal de Rosario en 1866 y fue uno de los co-fundadores del Banco de Santa Fe, en 1874. Fundó colonias y pueblos entre los cuales se destacó la Colonia Aldao, fundada en 1885. Falleció en Rosario en el año 1892.
El Banco de la Nación Argentina (BNA), conocido comúnmente como Banco Nación, es un banco público fundado el 26 de octubre de 1891 por iniciativa del presidente Carlos Pellegrini mediante la Ley N.º 2841. Comenzó a funcionar en el mes de diciembre de ese año en la sede central ubicada en la ciudad de Buenos Aires.
Desde su fundación ha tenido un rol protagónico en la vida económica nacional. Con capital completamente estatal, en pocos años logró extender sus operaciones a lo largo de todo el país, consolidándose como el principal banco comercial de Argentina.
Especialmente en los casos de la instalación de edificios de las sucursales de comienzos del siglo XX, el Banco se encargó de contratar a los arquitectos más prestigiosos de la época. Así se fueron instalando sucursales en varios barrios de la ciudad de Buenos Aires y en capitales y pueblos de las distintas provincias.
Actualmente, el BNA cuenta con más de 700 sucursales a lo largo de todo el país y otras 11 filiales operativas en el exterior.
Lucien de Brayer fue un conde, militar y diplomático francés. Existen controversias sobre su fecha de nacimiento, aunque las fuentes más fiables lo sitúan el 10 de noviembre de 1802. Fue hijo del conde y general Michel Sylvestre de Brayer y Catherine Senocq. Combatió con su padre en los ejércitos napoleónicos entre 1814-1815. Luego de la derrota de Napoleón, ambos partieron al exilio, primero a Estados Unidos y desde allí al Río de la Plata. Lucien llegó con su padre a Chile en 1817 y fue su edecán cuando ambos se unieron a los ejércitos independentistas. En 1819 viajó a Montevideo. Allí combatió por las Provincias Unidas en la guerra que las enfrentó al Imperio del Brasil, como capitán de escoltas del General Alvear en 1826 y comandante de Colonia de Sacramento en 1827. El 21 de septiembre de 1829 contrajo matrimonio con María Eusebia de la Quintana Benitez. La pareja tuvo dos hijos, Antoinette Mathilde y Alfred.
En 1837 fue condecorado como caballero de la Legión de Honor. Hacia 1843 residía con su familia en Montevideo donde fue registrado por el censo como estanciero.
El emperador Napoleón III, por decreto del 27 de marzo de 1853, lo nombró cónsul de segunda clase, destinado a Asunción, Paraguay. Fue el primer cónsul francés en ese destino al que llegó el 20 de noviembre de 1854. Durante su consulado se produjo un conflicto diplomático por la instalación de la colonia agrícola Nueva Burdeos en el Chaco, sobre la orilla derecha del Río Paraguay. Permaneció allí hasta noviembre de 1856 cuando fue sustituido por el conde Alfred de Brossard. Brayer se trasladó como cónsul a Puerto Rico.
Falleció el 15 de febrero de 1861 en Montevideo, Uruguay.