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Registro de autoridad
Fernández, Avelino
AR-BCN-ISAAR-AV · Persona · 1929-2004

Avelino Fernández nació en Buenos Aires el 11 de mayo de 1923, en el seno de una familia trabajadora. Inició su actividad laboral en 1943 como obrero de la Tejeduría Mitre, en el barrio de Pompeya, donde en 1948 fue elegido integrante de la comisión interna de trabajadores. Tras el cierre de la empresa en 1953, ingresó en 1954 a la fábrica de cocinas Volcán, donde se inició como trabajador metalúrgico. Seis meses después fue elegido delegado de sección por sus compañeros.

Luego del golpe de Estado de 1955 se incorporó activamente a la resistencia peronista y la reorganización del movimiento obrero. En 1957, luego de la intervención de la dictadura militar en las organizaciones gremiales, se convocó a nuevas elecciones y Fernández se convirtió en Secretario General de la UOM Capital, cargo que desempeñó hasta principios de1959, momento en el que cedió la candidatura a Augusto Timoteo Vandor, quien había recuperado sus derechos gremiales luego de haber sido inhabilitado por la dictadura. Desde entonces y hasta 1963 Avelino Fernández se desempeñó como Secretario Administrativo de la organización a nivel nacional.

Asimismo, durante ese período, participó en la conformación de las 62 Organizaciones, espacio que reunió a los gremios identificados con el peronismo, integró el Consejo Coordinador del Peronismo y apoyó la huelga de los trabajadores del frigorífico Lisandro de la Torre contra su privatización.

En 1963 fue designado Secretario Gremial y del Interior de la Confederación General del Trabajo (CGT). Desde ese cargo participó en la organización del Plan de Lucha y coordinó las ocupaciones de fábricas desarrolladas en 1964 en todo el país. Al mismo tiempo, combatió desde el interior de la UOM el proyecto impulsado por Augusto Timoteo Vandor de construir un "peronismo sin Perón", defendiendo la conducción de Juan Domingo Perón y su retorno al país.

Tras el asesinato de Vandor, el 30 de junio de 1969, asumió nuevamente la Secretaría General de la UOM Capital en su carácter de secretario adjunto y recibió el respaldo de Perón para ocupar la conducción nacional del gremio. Sin embargo, en marzo de 1970 fue desplazado por el sector encabezado por Lorenzo Miguel, representante del sindicalismo “participacionista”, que mantenía una política de diálogo con el gobierno militar al frente de Juan Carlos Onganía. Luego de ese desplazamiento regresó a su puesto de trabajo como pulidor en la fábrica Volcán, sin abandonar su actividad política y gremial.

Permaneció en Volcán hasta 1980, cuando fue despedido después de más de veinte años de antigüedad. Poco tiempo después ingresó a trabajar en “Calefones Universal”. Tras el fin de la última dictadura militar en la Argentina, en 1984 impulsó la conformación de la Agrupación Nacional Metalúrgica "Conducta Sindical" - Lista Celeste para disputar nuevamente la conducción de la UOM a Lorenzo Miguel. La agrupación denunció maniobras de fraude, destinadas a impedir la conformación de listas opositoras y, ante la falta de garantías para competir, decidió retirarse del proceso electoral.

Durante la década de 1990 se manifestó contrario a las políticas del gobierno de Carlos Menem y acompañó las iniciativas de renovación sindical impulsadas por Germán Abdala y Víctor De Gennaro desde la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Se jubiló en 1993, aunque concluyó definitivamente su actividad laboral en Calefones Universal en 1996.

Sostuvo su militancia política hasta su fallecimiento el 23 de abril de 2004.

A lo largo su de vida fue siempre reconocido por sus compañeros como un hombre honesto, entregado a su lucha y convicciones.

Alberte, Bernardo
AR-BCN-ISAAR-BA · Persona · 1918-1976

Bernardo Alberte fue militar, teniente coronel del Ejército Argentino, Edecán de la Presidencia de la Nación, delegado del General Juan Domingo Perón cuando éste estaba en el exilio y organizador del peronismo revolucionario.
Egresó con el grado de Subteniente en 1939, promoción 66 del Colegio Militar de la Nación.
A principios de octubre de 1945, siendo oficial de la Escuela de Infantería, fue arrestado en Campo de Mayo y acusado de insubordinación luego de salir en defensa de Juan Domingo Perón tras su destitución y encarcelación en 1945. Recuperó su libertad luego de la movilización del 17 de octubre de ese año.
En 1952 cursó la Escuela Superior de Guerra recibiendo la medalla de oro junto al grado de Mayor y fue Jefe de Instrucción del Liceo Militar Gral. Paz de Córdoba hasta 1953.
En agosto de 1954 fue designado edecán del presidente Perón. En el intento de golpe de estado del 16 de junio de 1955, encabezó la defensa militar durante los bombardeos de la aviación naval a Plaza de Mayo y Casa de Gobierno. Consumado el derrocamiento del gobierno constitucional en septiembre del mismo año, se mantuvo entre las tropas leales al presidente depuesto, por lo que fue perseguido, pasado a retiro y encarcelado por el Servicio de Inteligencia del Ejército en reiteradas ocasiones. Durante su última encarcelación fue enviado al penal de Ushuaia junto a otros dirigentes peronistas como John W. Cooke y Héctor J. Cámpora.
En julio de 1956 fue liberado en Buenos Aires y volvió a recibir un pedido de detención al que no respondió siendo declarado en rebeldía. En el mes de octubre se asiló en la embajada de Brasil, partiendo luego al exilio hacia ese país, donde trabajó primero como vendedor ambulante y luego en el diario ''O Trabalhista'' del partido de Leonel Brizola. Regresó a la Argentina en 1958 tras la sanción de la ley de amnistía que dictó el gobierno de Arturo Frondizi y abrió una tintorería en Buenos Aires.
Al inicio de la nueva década comenzó, junto a Jorge Morganti, Julio Troxler y Rubén Sosa, a reorganizar el Movimiento Peronista según las directivas de Perón de contrarrestar la creciente influencia del líder metalúrgico Augusto Vandor. En ese contexto, en el año 1965, el líder justicialista envió a su esposa, María Estela Martínez de Perón (Isabel), a la Argentina, ocasión en la que Bernardo Alberte debió refugiarla en su casa por unos días.
En marzo de 1967 fue designado por Perón como su delegado personal y Secretario General del Movimiento Peronista. Durante sus meses de trabajo en estos cargos logró activar la lucha contra la dictadura de Juan Carlos Onganía y confrontó a las vertientes "participacionistas" de la rama sindical del movimiento, lo cual le valió la creciente confianza de sectores más radicalizados del movimiento, como la Juventud y el gremialismo combativo. También estrechó vínculos con el cristianismo progresista y revolucionario. Impulsó ante Perón la postulación de Raimundo Ongaro como secretario general de la CGT, organismo tuvo su congreso normalizador a fines de marzo de 1968. Dos días antes de la realización del mismo, Alberte presentó su renuncia como secretario general del Movimiento Peronista, luego de que Perón lo desautorizara por difundir un comunicado que lo comprometía ante las autoridades españolas.
Alberte promovió desde entonces junto a Gustavo Rearte de la Juventud Peronista, con el apoyo de Cooke y Jorge Di Pasquale del sindicalismo combativo, la organización del Peronismo Revolucionario. A la cabeza de ese proyecto, dirigió y financió el periódico "Con Todo" (1968-1969) con la colaboración de Rearte, García Elorrio y Alicia Eguren, entre otros. También colaboró en otros medios gráficos tales como "Che Compañero" (1968), "Crisol Peronista" (1968) y el Diario de COFADE (Comisión de Familiares de Detenidos, 1971/1972). En septiembre de 1968, Alberte salió en defensa de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), al ser detenidos en el monte tucumano.
Durante el congreso del peronismo en Pajas Blancas, Córdoba, en enero de 1969, se pronunció en representación de la tendencia por la toma revolucionaria del poder con el objetivo de crear un “Estado Socialista-Peronista” en beneficio de la clase trabajadora y otros sectores antiimperialistas, promoviendo la solidaridad con las luchas de liberación nacional de América Latina.
Su activismo le deparó varias veces la detención en dependencias policiales. A pesar de estas situaciones, mantuvo su accionar denunciando públicamente a las “organizaciones fantasmas” que perseguían militantes. En marzo de 1972 adhirió públicamente a la “alternativa independiente de los trabajadores peronistas” lanzada por las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP).
Tras el triunfo del peronismo el 11 de marzo de 1973, recuperó su grado de militar y obtuvo el ascenso al de Teniente Coronel (RE) en uno de los primeros decretos del Presidente Cámpora, reincorporación que rechazara años atrás al ser propiciada por Onganía. Declinó el ofrecimiento de dirigir YPF en el nuevo gobierno y por un breve período ocupó el cargo de Director de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Oscar Bidegain.
La crisis interna del peronismo que estalló tras los sucesos de Ezeiza del 20 de junio de 1973, seguida de la renuncia de Héctor Cámpora a la presidencia, lo encontró entre sectores dentro de la Tendencia. Ante la asunción de Juan Domingo Perón por tercera vez como Presidente de la Argentina (1973-1974), Alberte llama a apuntalar su gobierno.
Por su posicionamiento interno, Alberte comenzó a estar en la mira del Ministro de Bienestar Social y quien sería el Jefe de la organización paramilitar "Triple A", José López Rega, lo cual se aceleró tras la muerte de Perón. Luego de la renuncia de López Rega tras la movilización de la Confederación General del Trabajo contra el plan del Ministro de Economía (Celestino Rodrigo) del gobierno de Isabel Perón (1974-1976), a mediados de 1975 Alberte lanzó la Corriente Peronista 26 de Julio junto a los dirigentes Mabel Di Leo, Rubén Dri y Susana Valle, entre otros, con la idea de mediar entre las organizaciones guerrilleras y la presidenta, advirtiendo la existencia de un golpe militar en ciernes.
El 20 de marzo de 1976, días antes del golpe militar, logró eludir un intento de secuestro por parte de un grupo paramilitar. A propósito de esos sucesos, escribe una carta al Gral. Jorge R. Videla fechada el 23 de marzo, denunciando la responsabilidad de las Fuerzas Armadas en la represión ilegal.
El mismo día del golpe de estado, el 24 de marzo de 1976 por la madrugada Alberte es asesinado por efectivos uniformados del Ejército y la Policía Federal, quienes irrumpieron en su domicilio, un departamento ubicado en el sexto piso en el barrio de la Recoleta en Buenos Aires, y lo arrojaron con vida al vacío desde una ventana.
Bernardo Alberte es considerado la primera víctima del terrorismo de estado implantado por la última dictadura cívico militar en Argentina.