Von Gülich partirá hacia Asunción con el vapor Iporá, que se detendrá en la ciudad donde reside Gutiérrez por una hora . Lo visitará en ese breve tiempo para mantener una charla amistosa. Le pide a Gutiérrez reserva acerca de su visita. Menciona a Gorostiaga.
Von Gülich menciona el cariño recibido a través de sus cartas.
Comentarios acerca de la vida cotidiana, el crecimiento de su hijo y el estar ayudando a su ”marida” en algunos aprendizajes.
Comenta sobre la situación del ejército de Prusia.
Carta escrita de mano de Augusta Von Gülich.
Von Gülich expresa preocupación por los acontecimientos en su patria; menor número de fuerzas que el ejército enemigo.
Se siente agradecido por su compañera y le amarga pensar que no conoció estas tierras en tiempos de paz.
Von Gülich solicita que Gutiérrez envíe a Olivera la carta adjunta. Le pide que antes la lea y la selle, y si considera que sus expresiones para con Olivera no son adecuadas, que no la envíe y se la devuelva. devolvérsela.
Von Gülich sabiendo del gusto de Gutiérrez por fumar habanos, le envía de regalo un cigarro, idea de Adolfo Mancilla.
Von Gülich asistió a un entierro, y está con gripe. Describe y critica los entierros “a la moda”.
Comenta sobre su hijo y recuerda el pasado en Asunción cuando su esposa cursaba el embarazo.
Pide la opinión de Gutiérrez sobre el posible desenlace de la guerra.
Tono intimista. Von Gulich está enfermo.
A la espera de la visita de Gutiérrez le ruega avisar con tiempo para preparar su alojamiento y los traslados. Una vez más le envía frascos de agua de Colonia.
Von Gulich agradece afectuosamente la última carta de Gutiérrez.
Le cuenta que en su estadía en Montevideo padece la falta de vida pública.
El fallecimiento repentino de amigos en los últimos meses, especialmente el del Sr. Castellanos y la Señora Lafonte, le han causado un profundo vacío.
“...siento la ausencia del contacto de hombres distinguidos con quienes conversando podría aprender y calentar el alma”.
Von Gulich, con temple feliz por haber estado en la casa de Gutiérrez, disfruta de recordar la experiencia vivida.
También está presente la ansiedad de recibir respuestas a sus cartas y a la invitación de reciprocidad en la visita.