Esta colección sobre la obra del arquitecto Palanti contiene 20 unidades documentales, entre las que se destacan un conjunto de planos de la obra "Palacio Salvo", ubicado en la ciudad de Montevideo, Uruguay (1923-1928).
También se pueden encontrar diversas tipologías documentales tales como folletos, artículos periodísticos, reseñas de su actividad profesional en Italia, Argentina y Uruguay y copias reprográficas de sus trabajos (libros), entre otros.
Por otra parte, se encuentra información sobre el proyecto de Teatro Casino Hotel Balneario Montecarlo y Villa Mónaco, así como otras obras reconocidas del arquitecto, material de la exposición "Giuseppe, Mario, Giancarlo y Edoardo Romagnoli en Italia, Argentina, Uruguay y Brasil" y DVD de la misma.
Este material fue acumulado por el Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL).
Bernardino Speluzzi, en respuesta a la carta recibida de Gutiérrez, retoma la cuestión mencionada en sus misivas anteriores: los motivos por los cuales determinó la partida hacia su patria y, por ende, la renuncia a su cargo. Menciona a López, rector de la Universidad y amigo de Gutiérrez. Dada la comunicación epistolar interrumpida, reconoce un contratiempo y las condiciones que lo obligarían a retomar el cargo hasta tanto se encuentre a la persona idónea para su reemplazo.
Speluzzi escribe a Gutiérrez respecto de su misiva anterior -aquella que escribió desde Florencia con explicaciones sobre su repentina partida-, la cual cree que se extravió.
Comenta que le han negado el pago del sueldo del mes de enero. Solicita a Gutiérrez, dado que es amigo del rector, que interceda para lograr cobrar lo que se le adeuda.
Speluzzi ofrece sus excusas, dado que partió repentinamente del país sin despedirse de Gutiérrez. Menciona la insistencia de su familia en distintas ocasiones para que vuelva a su patria y los temores que esas insistencias ocultaran enfermedades de sus padres ancianos. La reaparición del cólera (morbo asiático) lo decidió a tomarse unas vacaciones en Italia y visitar a su familia. Como pensaba volver a ejercer su cargo un mes más tarde, consiguió que dos colegas lo reemplazaran, dejando cartas dirigidas al rector.
Cuando llegó a Milán se encontró con una de sus hijas muy delicada de salud y otro de sus hijos saliendo de cierta gravedad. Esto y las súplicas de su esposa lo decidieron a renunciar a su cargo. Agradece a Gutiérrez y ofrece su colaboración desde Italia. Menciona haberse encontrado con Mantegazza en Florencia.