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Registro de autoridad
Revista Viva
Entidad colectiva

Revista lanzada como suplemento del diario Clarín en junio de 1994.

Entidad colectiva · 1949 -

La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) es un organismo internacional de carácter intergubernamental para la cooperación entre los países iberoamericanos en el campo de la educación, la ciencia, la tecnología y la cultura en el contexto del desarrollo integral, la democracia y la integración regional.
Nació en 1949 bajo la denominación de Oficina de Educación Iberoamericana y con el carácter de agencia internacional en el marco del I Congreso Iberoamericano de Educación celebrado en España. En 1954, se decidió transformar la OEI en organismo intergubernamental, integrado por Estados soberanos y, con tal carácter, se constituyó en
marzo de 1957. En mayo de 1985 se celebró una Reunión Extraordinaria del Congreso en Bogotá en la que se decidió cambiar la antigua denominación por la actual,
conservando las siglas - OEI - y ampliando sus objetivos.
Los Estados miembros de la OEI son: Andorra, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Guinea Ecuatorial, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. La sede central de su secretaría general está en Madrid, España, y cuenta con 19 oficinas nacionales, entre las que se encuentra la oficina en Argentina, fundada en 1966, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Es considerado el mayor organismo de cooperación multilateral entre países iberoamericanos de habla española y portuguesa. La OEI concibe la educación, la ciencia y la cultura como herramientas para el desarrollo humano y generadoras de oportunidades . Trabaja en forma  directa con los Gobiernos de los 23 países miembros, respondiendo a sus prioridades y fortaleciendo sus políticas públicas a través de diferentes programas y proyectos.

Cesar Gotta

Héctor Cesar Gotta es un reconocido radiólogo argentino que tiene la colección de fotografía médica más importante del país.
Se recibió de médico en 1960 entra al servicio de Radiología del Hospital Rawson, de la ciudad de Buenos Aires, donde se desempeñó durante 35 años.
Gotta comenzó comprando fotos antiguas en una feria de pulgas, las cuales utilizaba en clases que dictaba. Así fue conformando poco a poco su colección, a la que fue sumando otras que rescataba de ser desechadas. Luego aprovechó sus viajes a congresos médicos para visitar anticuarios y continuar con su afán coleccionista. Pero la mayor parte de las fotografías que reunió (fundamentalmente médicas) fueron por donaciones de conocidos y colegas.
En su acervo se destacan: una fotografía de Ernesto "Che" Guevara como estudiante de medicina; imágenes de todos los bailes del Internado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires que se llevaron a cabo mientras estuvieron permitidos (entre 1914 y 1924) y fotos del Hospital Argentino en París que la República Argentina montó para ayudar con motivo de la Primera Guerra Mundial, entre otras. Con el tiempo, esta colección se amplió a otras temáticas,
En 2013, Gotta publicó el libro "El caserón de Rosas" a raíz de la adquisición del Álbum de Vistas de la Escuela Naval Militar de 1898 del fotógrafo español Bernardo González, del que se conocen sólo cuatro ejemplares (dicha escuela fue instalada en lo que fuera la antigua casa de Juan Manuel de Rosas). También cuenta entre su colección, el antiquísimo álbum de Gonnet en Mendoza y los dos álbumes de Bradley sobre la construcción de La Plata (1884), entre tantos otros que atesora y que suman cerca de cien.
Asimismo, en la colección de Cesar Gotta se destaca una importante serie de fotografías del peronismo; sobre esta serie, a partir de la firma un convenio, la Biblioteca del Congreso de la Nación realizó una selección para digitalizar y actualmente se encuentran disponibles para su visualización.

Vicente, Pablo
Persona · 1916-1985

Nació en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, el 16 de diciembre de 1916.
El 6 de marzo de 1935 ingresó al Colegio Militar de la Nación de donde egresó como subteniente de Infantería el 28 de enero de 1939, parte de la promoción 65. Luego de pasar por diferentes destinos y desempeñarse como profesor en el Colegio Militar de El Palomar, en 1950 inició en la Escuela Superior de Guerra el curso para Oficial de Estado Mayor, título con el que egresó a fines de 1952 y por el que fue ascendido al grado de Mayor. Por entonces, pasó a revistar en la subsecretaría de Ejército, en comisión, en la Presidencia de la Nación. Allí comenzó su vínculo con Perón para luego convertirse en su colaborador. Esa relación se estrechó cuando, como Jefe del Primer Batallón del Regimiento Motorizado Buenos Aires (puesto que ocupó desde el 5 de noviembre de 1953), cuerpo encargado de la seguridad presidencial, tuvo una participación destacada y decisiva en el sofocamiento del levantamiento del 16 de junio de 1955, al desarmar y rendir a las fuerzas sediciosas emplazadas en el Ministerio de Marina.
Meses más tarde, producido el golpe de estado del 16 de septiembre de 1955 que derrocó a Perón, Vicente fue detenido junto con otros oficiales que habían permanecido leales al gobierno constitucional y sometido a un régimen de prisión vejatoria que le fue impuesta durante varios meses. Fue pasado a disponibilidad el 13 de octubre de 1955; a retiro efectivo obligatorio, el 17 de febrero de 1956; y, finalmente, dado de baja del Ejército.
Por entonces, ya estaba comprometido con la organización del levantamiento militar en contra de la autodenominada “revolución libertadora” como integrante del estado mayor del Movimiento de Recuperación Nacional que, en junio de 1956, fuera encabezado por los generales Juan José Valle y Raúl Tanco. Su misión en aquel intento fue tomar la Escuela de Mecánica del Ejército ubicada en Pichincha y Garay de Capital Federal. Fracasado el movimiento revolucionario, solo pudo optar por la fuga. Para salvarse del fusilamiento y salvar la vida de su familia, inició un prolongado exilio. La primera etapa transcurrió en Paraguay y luego en San Pablo y Río de Janeiro, Brasil, para desembarcar finalmente en Caracas, Venezuela, donde se transformó en uno de los colaboradores inmediatos de Perón, quien ya se encontraba en ese país.
A fines de 1957, Perón encomendó al Mayor Vicente la inspección de los comandos peronistas en el exterior y, con motivo de esa tarea, viajó por varios países sudamericanos y tuvo la oportunidad de entrevistarse con los presidentes Joao Goulart de Brasil y Alfredo Stroessner de Paraguay.
A mediados de 1958, entró clandestinamente a Argentina para sumarse a la Resistencia Peronista, constituyéndose en un enlace entre Perón y militantes de la Resistencia, ante quienes dio testimonio de la autenticidad del Pacto Perón-Frondizi, como testigo del mismo. Paradójicamente, en febrero de 1959, durante el gobierno de Arturo Frondizi, fue capturado en su domicilio particular, en el contexto del plan represivo CONINTES y alojado en la prisión militar de Magdalena, provincia de Buenos Aires, donde nuevamente padeció maltratos y torturas.
Luego de recuperar la libertad, debió exiliarse nuevamente a fines de 1959, ahora en Montevideo, Uruguay, donde atravesó etapas de severas dificultades económicas. Después de desarrollar diversas actividades para sobrevivir, consiguió dedicarse a los negocios de importación y exportación, no demasiado redituables, con su propia empresa Guilboa S.A. Pronto, su oficina comercial fue transformándose en un búnker político.
Retomado el vínculo con Perón mantuvo una nutrida correspondencia y se convirtió en el virtual delegado del jefe justicialista que hacia 1960 se había radicado en Madrid, España. En esta nueva etapa, profundizó sus relaciones con líderes de los sectores políticos populares y latinoamericanistas. Desde Montevideo articuló la Comisión Argentina Pro Retorno del General Perón, base de operaciones políticas de dirigentes y militantes peronistas de la Argentina. El fracaso del Operativo Retorno de Perón, en diciembre de 1964, fue un duro golpe para sus expectativas militantes y de vida, no obstante, por su relación asidua con el jefe justicialista, y las profusas luchas internas entre los dirigentes peronistas de la Argentina, Vicente se fue constituyendo en sólida referencia política.
En 1965 Perón le dio su respaldo para realizar gestiones ante el gobierno del radical Arturo Illia “para la recuperación del país” mediante un acuerdo formal que, finalmente no llegó a concretarse. Producido el golpe militar de 1966, Vicente estableció vínculos con dirigentes del radicalismo y de otros partidos políticos e incluso con sectores militares contradictorios ante la dictadura del general Onganía.
Entre 1967 y 1970 fue, desde Montevideo, el editor e impulsor del periódico partidario Única Solución que pasó por varias etapas y distintos formatos, y del que se publicaron 20 números. Este periódico se editó como Órgano de la Comisión Argentina Pro Retorno del General Perón y en sus páginas, a partir de septiembre de 1967, se publicaron extensos artículos del General firmados con el seudónimo de Descartes.
En 1967 Vicente tuvo un rol protagónico en la publicación de la obra de Perón “Latinoamérica: Ahora o nunca”. Editada originalmente en Montevideo, fue quien decidió publicarla, quien escribió su prólogo y quien se ocupó del proceso editorial. Por cierto descontrol en la cantidad de ejemplares impresos y, supuestamente, por la existencia de ediciones clandestinas, Perón decidió avanzar en otra dirección: reescribir los contenidos de Latinoamérica: Ahora o nunca, ampliarlos y editarlos bajo otro título: La hora de los pueblos. Vicente también participó de este proyecto e, inicialmente, fue el encargado de buscar un editor que garantizara la debida rentabilidad. Sin embargo, el propósito se fue complicando con la aparición de otros interesados en la edición y, al tomar Perón una decisión imprevista, Vicente quedó desairado y el vínculo comenzó a debilitarse.
Finalmente, cuando Perón designó a Jorge Paladino como su delegado personal, a fines de 1968, Vicente se opuso fuertemente por las condiciones negativas de dicho dirigente y la relación con el líder justicialista se deterioró aun más. En este contexto, Vicente fue víctima de intrigas gestadas en el entorno íntimo de Puerta de Hierro, que lo distanciaron casi por completo del General.
Al regresar Perón definitivamente a la Argentina, aun cuando se interesara varias veces por él, el Mayor Vicente no logró sortear el cerco férreo y discrecional que López Rega había levantado en torno a su jefe. En 1974, ya retirado y 19 años más tarde de lo que le hubiera correspondido, el Mayor Vicente fue ascendido en el Ejército a Teniente Coronel.
A pesar de todo, Pablo Vicente se mantuvo fiel a sus principios y leal a Perón hasta el final de vida.
Falleció en el Hospital Militar Central, el 24 de abril de 1985, a los 68 años de edad.

Baroffio, Eugenio Pilades
Persona · 1877/08/15-1956/05/11

Nació en Montevideo, Uruguay, el 15 de agosto de 1877 y falleció el 11 de mayo de 1956.
Se graduó de arquitecto en la facultad de Matemáticas de Montevideo en 1905.
En 1902, aún antes de culminar la carrera, ingresó al Departamento Nacional de Ingenieros del Ministerio de Fomento, como copista dibujante de la Sección de Arquitectura y Dibujo, donde fue sucesivamente Jefe de Sala de Dibujo y Dibujante Proyectista, hasta que en diciembre de 1906 ingresó al Municipio de Montevideo donde continuó desempeñando tareas públicas hasta su muerte.
En 1905 fue designado profesor sustituto de dibujo en Enseñanza Secundaria y años más tarde Profesor Titular.
En general sus actividades eran dirigidas hacia objetivos relacionados con la arquitectura y la planificación de la ciudad, pero sin descuidar otros temas como los gremiales, universitarios, patrimoniales y artísticos, tanto nacionales como internacionales.
Baroffio fue un destacado protagonista de la última gran evolución urbanística de Montevideo. Participó también en los procesos de creación de dos símbolos institucionales: el actual Palacio Legislativo de Uruguay y el abortado Palacio de Gobierno. La actuación más relevante del Arquitecto en el Municipio de Montevideo y en la Universidad de la República, donde llegó a ser Miembro del Consejo Directivo, cargo que reasumió una vez creada la Facultad de Arquitectura.
En 1906, la Facultad de Matemáticas lo nombra profesor sustituto de construcción y la Dirección de Obras Municipales lo eligió para desempeñarse como Encargado del Servicio de Arquitectura del Municipio.
En 1910 obtiene Premio en la Exposición Internacional de Bruselas celebrada en 1910.
En julio de 1911, el Ministerio de Obras Públicas de Uruguay lo seleccionó para tomar parte en el Concurso Internacional de Trazado de Avenidas de la Capital y el Consejo de Enseñanza Secundaria y Preparatoria le encomendó la confección del Programa de Estudios de Dibujo en Primer Año.
Posteriormente, El Poder Ejecutivo, lo designa como miembro, junto a otros arquitectos, de la Comisión Técnica para preparar el plano regulador definitivo de la ciudad Montevideo. El plano se elaboró pero no fue llevado a cabo sino tan sólo en parte.
Por otra parte, en 1912 fue designado por el personal de las oficinas dependientes de Obras Municipales para representarlo ante el Congreso de Empleados Públicos que tenía por objeto tratar la reforma de la Ley de Jubilaciones y Pensiones Civiles. Y en marzo de 1913 integró la Comisión que debería asesorar al Consejo de Enseñanza Secundaria en la adopción de sus programas de estudio. Ese mismo año integró el Consejo Directivo de la Facultad de Matemáticas en representación de los Arquitectos. Asimismo, dirigió conjuntamente con el Ing. Vicente García, la Revista de la Asociación Politécnica del Uruguay.
En 1913, inicia su proceso de colaboración artística con el arquitecto italiano, Gaetano Moretti, en la reforma y conclusión del Palacio Legislativo que llevaría más de 12 años de fructífera labor.
En 1914 también formó parte de la Comisión Especial para estudiar y proponer una ordenanza general sobre previsión y reducción de incendios y es elegido por la Sociedad de Arquitectos para formar parte del Comité de redacción de su Revista.
En 1915 el Municipio montevideano lo nombra, interinamente, Jefe Técnico de Parques y Jardines.
Desde 1916 en adelante, durante varios años integra la Comisión Directiva de la Sociedad de Arquitectos. En diciembre de este último año se le comete, conjuntamente con Alberto Gómez Ruano, Silvio Geranio y Plácido Abad, el estudio de todo lo que tuviera interés histórico y arqueológico en Montevideo.
En 1917 se hace cargo de la Dirección de Paseos de la Intendencia Municipal por unos meses, ante la ausencia de su titular, al tiempo que la Sociedad Dante Alighieri le confiere una medalla de plata como homenaje a su colaboración; y en 1919 se le designa para integrar la Comisión encargada de estudiar y proyectar una nueva ley general de construcciones.
En 1920 asiste al I Congreso Panamericano de Arquitectos que se lleva a cabo en Montevideo. En esos momentos se ocupaba, además, de la Dirección de Obras del Hotel Carrasco y, en octubre, formando parte de la comisión encargada de ello, formula el programa para el concurso de proyectos del Palacio Municipal.
En 1922, el Ministerio de Instrucción Pública lo nominó vocal del Consejo de Enseñanza Secundaria. Poco más de una década más tarde, en marzo de 1933 asumió como Decano de la Sección Enseñanza Secundaria y Preparatoria, cargo que desempeñó -siempre honorariamente- hasta que esta rama se segregó de la Universidad, en noviembre de 1935.
Desde que sus cargos en el municipio de Montevideo (ejercidos a lo largo de 38 años) lo obligaban a controlar los proyectos de construcción que pasaban por la Dirección de Arquitectura, la Dirección de Obras Municipales o el Departamento de Arquitectura que comprendía los servicios de urbanística, y le conferían incidencia en las valorizaciones o depreciaciones que podían causarse en inmuebles particulares como fruto de sus decisiones, jamás ejerció liberalmente su profesión, por lo cual no ha quedado ni un solo proyecto de su autoría plasmado en obra privada alguna.
Todo lo que se realizó durante el dilatado período dedicado por él al Municipio, siempre que estuviera vinculado con el ordenamiento arquitectónico y urbanístico, tiene su impronta y es reflejo de una gran capacidad creativa, desde las ordenanzas y disposiciones reglamentarias, los más variados estudios hasta las normas o sugerencias de carácter general .
Entre los proyectos en los que participó se destacan:
– Proyecto de Parque para el Cerro de Montevideo;
– El Barrio Jardín del Parque Rodó;
– Reformas y decoración interior del Hotel Carrasco y reforma del Museo Histórico Municipal (en Camino Castro);
– Ampliación del Museo Municipal de Bellas Artes en el Prado, empleando la técnica del reciclaje para convertir la Quinta de Raffo en lo que es hoy el Museo Blanes;
– Plan General del Jardín Zoológico y proyecto de algunos de sus pabellones;
– Proyecto del Cementerio del Norte y de la Rosaleda del Prado;
– Determinación del emplazamiento y reconstrucción del Cubo del Sur;
– Templete de Venus del Parque Rodó, situado en Herrera y Reissig y 21 de Setiembre;
– Reforma del frente del Cementerio Central;
– Trazado de la Plaza Gomensoro y la Plaza Trouville sobre la Rambla de Pocitos;
– Proyecto y Dirección de la construcción de los Talleres Municipales del Cerrito;
– Ampliación del Parque Hotel incluyendo la regularización urbana de sus adyacencias;
– Participación en la Comisión encargada de proyectar la reconstrucción del histórico Cabildo de Montevideo.
El 4 de octubre de 1927, en desempeño de una misión oficial, viaja a Europa. En esta oportunidad, se le encomienda el estudio de la construcción de casas de habitación colectiva, modernas y económicas, además de estéticas e higiénicas; también el estudio de los reglamentos de construcción y la forma de coordinarlos con lo legislado en Uruguay. Finalmente, se le requiere una especial atención a los temas de urbanización, estudiando las últimas realizaciones y la nueva construcción y modernización de ciudades. Visita Francia, Bélgica, Suiza, Austria, España e Italia.
Asimismo, integró delegaciones en diversos Congresos Internacionales. En 1927 concurrió al III Congreso Panamericano de Arquitectura de Buenos Aires; en 1930 estuvo presente en el IV Congreso de Río de Janeiro. En 1936 fue al Primer Congreso Panamericano de la Vivienda Popular y 1949 asistió al Congreso Panamericano de Municipios. Estos dos últimos en Buenos Aires. En el IV Congreso Histórico Municipal de 1949 presidió la delegación uruguaya y fue designado Presidente de la tercera sección y Vicepresidente del Congreso.
Baroffio fue Presidente del Círculo Municipal y del Círculo de Bellas Artes, de la Sociedad de Arquitectos y de la Cooperativa Municipal. Miembro de número del Instituto Histórico y Geográfico, Vicepresidente de la Comisión Nacional de Monumentos Históricos, tanto como de la Comisión Municipal de Nomenclatura Urbana. Luego de concluida la obra del Palacio Legislativo se convirtió en Asesor de su Comisión Administrativa, hasta su muerte. Fue socio honorario de la Academia de Bellas Artes de Milán; Honorario Correspondiente del Real Instituto Británico de Arquitectos; de la Sociedad de Arquitectos de Chile y de Río de Janeiro; Correspondiente de la Asociación “I cultori de la architettura” de Roma y Milán. Correspondiente de la Academia de Historia de Madrid y de la Academia Nacional de la Historia de Ecuador. Su permanente y vieja vinculación con la colectividad italiana lo llevó a ocupar cargos directivos en 1916 del Comité de la Dante Alihieri, función que reasumió desde su Presidencia en 1947; Presidente del Círculo Italiano y Vicepresidente de la Asociación Cultural Italo – Uruguaya; Presidente de la Scuola Italiana y Benemérito del Hospedale Italiano Humberto I.

Morea, Luis Miguel
Persona · 1921/04/23 – 2003/11/08

Nació en Buenos Aires el 23 de abril de 1921. Arquitecto y urbanista, especialista en el campo de la vivienda de interés social, planeamiento urbano y ordenamiento ambiental
Graduado en 1945 en la Universidad de Buenos Aires (UBA), rápidamente comenzó con su actividad profesional a lo largo de la cual desarrolló numerosos e importantes proyectos y obras y fue protagonista del impulso de la arquitectura moderna en Argentina. En 1946 se incorporó al reconocido estudio de Paul Pater y Alberto Morea, su tío. Luego, desde 1949 y hasta 1975, se desempeñó como socio de éste último. Posteriormente, constituyó en 1976 un nuevo estudio asociado con los arquitectos: Guillermo Mérega; Roberto Mérega; Cecilia Ursini y Enrique Monaldi, con quienes también llevó adelante una amplia tarea proyectual, tanto en el campo de la arquitectura como en el de la planificación y el diseño urbanos. En su carrera profesional Morea diseñó y dirigió destacadas obras que obtuvieron premios y reconocimiento en el ámbito arquitectónico.
Asimismo, como urbanista, Morea se dedicó especialmente a realizar estudios sobre el problema de la vivienda de interés social, el desarrollo urbano, hábitat, medio ambiente y planificación urbana y territorial, lo cual aplicó en su carácter de consultor y/o asesor tanto en el ámbito privado como en el público. Estos trabajos también fueron objeto de ponencias en gran cantidad de conferencias, congresos y jornadas, realizadas en la Argentina y el exterior, así como de numerosas publicaciones y artículos. Entre 1963 y 1966, fue fundador y miembro Director de ATICA: Asesoramiento Técnico Integral Consultores Asociados.
Por otra parte, desarrolló una importante actividad académica. Por ejemplo, en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (UBA) fue miembro de la Junta Consultiva como representante de graduados (1956-1957); miembro del Departamento de Urbanismo; miembro del Consejo Directivo (1964-1966); investigador del Centro de Investigaciones de la Vivienda (1966) y fundador del Instituto de la Vivienda de dicha facultad. La intervención militar, tras el golpe de estado de 1966, lo alejó de la vida académica en esta institución. Asimismo, se desempeñó como docente en otras universidades del país; fue miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes (designado en 1987) y miembro de la Comisión Asesora de Geografía, Hábitat y Vivienda del CONICET.
En cuanto a la política profesional, Luis Miguel Morea cumplió una prolífica actividad en distintas organizaciones: integró la Sociedad Central de Arquitectos (SCA), de la que llegó a ser vicepresidente en distintos períodos; fue miembro fundador de la Sociedad Argentina de Planificación (SAP) y miembro activo del Consejo Profesional de Arquitectura. También fue fundador y miembro de la Fundación Argentina para el Desarrollo Económico y Social (FAPES); asesor de la Federación de Cooperativas de Vivienda, Crédito y Consumo de Buenos Aires; miembro de la Sociedad Argentina de Paisajistas y de la Asociación Amigos de la Ciudad (Buenos Aires) y socio activo de la entidad deportiva Tenis Club Argentino de la Ciudad de Buenos Aires dónde además estuvo a cargo de obras de ampliación y refacción de dicha institución.
Estuvo vinculado especialmente a distintos ámbitos de la Iglesia Católica, como por ejemplo el Grupo de Profesionales Católicos dónde también realizó aportes desde su formación y llevó cabo obras en diferentes edificios religiosos, además de participar de distintas actividades.
Morea también tuvo una larga y destacada participación y militancia política a partir de su adscripción a los planteles técnicos del Partido Demócrata Cristiano, y, posteriormente, del justicialismo. En este contexto, su experiencia lo llevó a cumplir, en distintos momentos, diferentes funciones públicas. Así, entre 1973 y 1975, Luis Miguel Morea fue asesor de políticas de hábitat del Ministerio de Economía y asesor de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente de la Nación. Posteriormente, en 1975 se incorporó como coordinador del equipo del Sistema Metropolitano Bonaerense (SIMEB), en el marco del Programa de Concentración del Hábitat y Ordenamiento Territorial (CONHABIT) a cargo de la Secretaría de Estado de Transporte y Obras Públicas del Ministerios de Economía, el Ministerio de Obras Públicas y de la Organización de Naciones Unidas a través del Programa PNUD en la Argentina. Hacia 1990 y 1991 trabajó como asesor del Ministerio de Salud y Acción de la Nación. También se desempeñó como asesor en temas de desarrollo urbano en la Provincia de Santa Fe, Salta, Santiago del Estero y la Ciudad de Buenos Aires. A su vez, formalizó diferentes presentaciones tanto al Poder Ejecutivo como al Congreso Nacional para la instauración de una política nacional de planificación física y vivienda.
Su vida profesional y pública estuvo marcada por un fuerte compromiso y amplia participación, pero se vio afectada en sus últimos años por problemas de salud.
Luis Miguel Morea falleció en Buenos Aires el 11 de noviembre de 2003.

Fernández, Avelino
Persona · 1929-2004

Avelino Fernández fue un dirigente gremial, Secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), militante y dirigente del Peronismo.
Nació en Buenos Aires, Argentina, el 11 de mayo de 1923 .Transcurrió su infancia en los alrededores del barrio de Parque Chacabuco en en seno de una familia obrera.
Desde 1943 se desempeñó como operario en la fábrica Tejeduría Mitre y en 1948 comenzó a formar parte de la comisión interna de trabajadores, hasta que la empresa cerró por quiebra en 1953.
En 1954 ingresó a la fábrica de estufas y calefones Volcán donde se desempeñó como tornero. Seis meses después fue elegido delegado de sección por sus compañeros.
Al año siguiente, con el golpe militar de 1955 comienza la represión al movimiento obrero y el peronismo inicia su fase de resistencia en la que Avelino Fernández ocupó un lugar destacado.
En 1957, luego de la intervención de la dictadura militar en la organizaciones gremiales, se convocó a nuevas elecciones y Fernández se convirtió en Secretario General de la UOM Capital. En agosto de ese mismo año los gremios identificados con el peronismo, con apoyo de algunos gremialistas comunistas, constituyeron las “62 organizaciones”, proceso en el cual participó activamente.
En las elecciones de la UOM de diciembre del año 1958, Avelino Fernández dejó el lugar a Augusto Timoteo Vandor para que sea candidato a Secretario General, asumiendo al año siguiente como Secretario Administrativo.
Durante 1959 fue designado integrante del Consejo Coordinador del Peronismo. En el mes de enero apoyó la huelga declarada por los trabajadores del Frigorífico Municipal Lisandro de la Torre que se oponían a la privatización que impulsaba el presidente Arturo Frondizi. A fines de 1960 participó junto a Armando Cabo y otros sindicalistas peronistas en un intento insurreccional en la ciudad de Rosario, con intervención de militares retirados como el General Miguel Ángel Iñiguez, el cual fue sofocado. Durante los gobiernos posteriores Fernández continuó su tarea de resistencia, tanto en lo gremial como político.
En Enero de 1963, la CGT elaboró un plan de lucha y conformó un nuevo secretariado encargado de normalizar las más de 90 CGT regionales del país. Avelino Fernández asumió la dirección del área convirtiéndose en el Secretario Gremial del Interior. En 1964 se encargó de la acción de ocupación de fábricas en la que se tomaron aproximadamente diez mil establecimientos ubicados en distintas partes del país. Hacia el final del año 1965 renunció a dicha Secretaría Gremial.
Enfrentó puertas adentro de gremio la idea de instalar en la clase obrera un “peronismo sin Perón” impulsada por Vandor.
El 30 de junio de 1969, Vandor es asesinado y Fernández, quien era Secretario Adjunto, ocupó su lugar en el cargo de Secretario General de la UOM Capital. En el mismo contexto, recibió el apoyo de Juan Domingo Perón desde el exilio para ocupar el cargo de Vandor a nivel nacional. El entonces presidente de facto Juan Carlos Onganía se opuso y en complicidad con otros dirigentes, se promovió la expulsión de Avelino Fernández y de su grupo de la UOM. Regresó entonces a trabajar en la fábrica Volcán sin dejar de lado su actividad militante, bregando por el regreso de Perón, con posiciones cercanas a las de la Juventud Peronista.
En Volcán se desempeñó hasta agosto de 1980 debido a nueva maniobra de la burocracia sindical que provocó su despido, después de más de 20 años de antigüedad en la empresa, impidiendo así su presentación a elecciones del gremio.
Luego de este hecho Fernández ingresó a trabajar en Calefones Universal y en 1984 formó la Agrupación Nacional Metalúrgica “Conducta Sindical” (Lista Celeste) para disputar nuevamente la conducción del gremio. Apenas creada, la nueva lista obtuvo candidatos a delegado en varias fábricas pero éstos fueron despedidos antes de las elecciones, impidiéndose así la gestación de listas opositoras. A su vez, los adversarios de Avelino Fernández buscaron excluirlo aduciendo que su tarea en Calefones Universal era de supervisor y que por lo tanto no pertenecía a la UOM sino a la Asociación de Supervisores Mineros, Metalúrgicos y Mecánicos (ASIMRA). Luego de infructuosos esfuerzos para garantizar la competencia en las elecciones, Avelino Fernández se retiró de la contienda al mismo tiempo que su agrupación denunció públicamente un pacto entre al sector de Lorenzo Miguel, la patronal metalúrgica y al Ministerio de Trabajo.
Se jubiló en 1993 pero no dejó de trabajar ni militar e involucrarse activamente en política.
Se manifestó firme opositor a las políticas del gobierno del presidente Carlos Menem y a los sectores conciliadores del Partido Justicialista de entonces, al mismo tiempo que apoyó a los dirigentes gremiales Germán Abdala y Víctor De Gennaro en el esfuerzo por consolidar la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Concluyó definitivamente su trabajo en Calefones Universal en el año 1996.
Falleció el 23 de abril de 2004. Durante su carrera fue siempre reconocido por sus compañeros como un hombre honesto, entregado a su lucha y convicciones.

Bucich, Armando César
Persona

Armando César Bucich nació en Quilmes, provincia de Buenos Aires, el 6 de febrero de 1900, en el seno de una familia de educadores de largo arraigo en esa localidad. Fue docente, periodista, militante político y llegó a ser intendente de su localidad en el año 1954, por el peronismo.
Hijo de Juan Felipe Bucich y Rosa María Vaccarezza, realizó sus estudios secundarios en el Colegio José Manuel Estrada de la ciudad de Buenos Aires, donde se recibió de maestro normal y profesor normal con especialidad en letras. En el año 1919 comenzó su carrera docente en distintos establecimientos de la Capital Federal; fue secretario técnico de varios Consejos Escolares entre los años 1930 y 1952 y docente en la Escuela Normal y el Colegio Nacional de Quilmes.
Además de su labor educativa, fue periodista y como tal perteneció a la Asociación Gente de Prensa. Junto con su esposa, Edith María Antonia March -quien también fue educadora- formó parte de diversos círculos la sociedad quilmeña, ocupando un lugar importante en el mundo cultural local. Fue autor de dos obras: una novela "Desorientados" (1937) y un ensayo titulado "La verdadera democracia" (1952). Su casa de Quilmes fue un lugar de encuentro para la cultura y la política entre los años 40 y
finales de la década de los 70. Por las diversas actividades que desarrolló, Armando Bucich conformó una profusa biblioteca personal, con numerosas y valiosos obras, publicaciones y documentos.
El 25 de abril de 1954 fue electo intendente de Quilmes por el Partido Justicialista, pero su mandato terminó de manera abrupta producto del golpe de estado del 16 de septiembre de 1955, autodenominado “Revolución Libertadora”. Bucich fue separado de su función, cesanteado en sus cargos de docente y enviado a prisión como consecuencia de las políticas del gobierno de facto. Recuperada su libertad, mantuvo su militancia política, vinculada siempre al peronismo quilmeño, y retomó sus actividades de educador y periodista.
Falleció en el año 1989.

Di Leo, Mabel Clelia
AR-MCDL-ISAAR · Persona · 1939/05/15 -

Mabel Di Leo es una destacada militante peronista y politóloga. Fue Delegada Nacional de la Rama Femenina del Movimiento en 1966, designada por Juan Domingo Perón, y fundadora de la Juventud Peronista de Vicente López durante la década del 60.

Nació el 15 de mayo de 1939. Desde muy joven participó activamente y protagonizó el devenir de la política Argentina. El 9 de junio de 1956 participó junto a su padre del levantamiento de Gral. Juan José Valle, contra la dictadura militar que había derrocado al presidente Perón el año anterior.
Si bien con los años pasaría a integrar niveles de dirigencia, en los primeros tiempos posteriores al golpe de estado de 1955, su militancia se desarrolló en su barrio con otros jóvenes como Miguel y Jorge Lizaso, hermanos menores de Carlos quien fuera fusilado tras el levantamiento de junio de 1956. Con ellos fundó la Juventud Peronista de Vicente López. Ese núcleo estuvo vinculado con los grupos de la denominada resistencia peronista y desde el cual participó del Congreso de la Juventud Peronista de 1957. Ese mismo año se incorporó a la militancia en la Rama Femenina del Movimiento, en el marco de las elecciones convocadas para 1958.

En aquel tiempo su casa también fue refugio de los hermanos Julio y Bernardo Troxler, militantes peronistas que habían regresado clandestinamente del exilio, al que habían partido luego del fracaso del levantamiento del Gral. Valle en 1956. A fines de 1959 se hizo cargo de la Unidad Básica de Munro, Provincia de Buenos Aires. Posteriormente, llegó a ocupar el cargo de vicepresidenta del Partido Justicialista en Vicente López.

En 1965, y en el marco del enfrentamiento entre Perón y el sindicalista Augusto Timoteo Vandor, la esposa del líder justicialista, Isabel Péron, viaja a la Argentina. En dicha oportunidad, Di Leo le presentó un plan de su autoría para organizar la Rama Femenina en el país. Así, el 28 de junio de 1966 fue nombrada por el General Perón como Delegada Nacional de la Rama Femenina y parte de una nueva conducción en el Comando Táctico integrado por un cuerpo de cinco miembros de los cuales Di Leo fue la única mujer.

En febrero de 1967 organizó el Primer Congreso Nacional de la Rama Femenina. En ese tiempo, Di Leo entabló relación con el Mayor Bernardo Alberte, quien fuera delegado personal de Perón en Argentina y Secretario General del Movimiento Peronista entre 1967 y 1968, convirtiéndose en una de sus principales colaboradoras. El impulso de ambos dirigentes a los sectores más radicalizados del sindicalismo peronista, que se expresó en el apoyo a Amado Olmos y, luego de su fallecimiento, a Raimundo Ongaro para ocupar la conducción de la CGT, resultó decisivo para el surgimiento de la CGT de los Argentinos en 1968.

Más tarde fue fundadora de la tendencia revolucionaria del peronismo, participando de la redacción, junto a Bernardo Alberte y Alicia Eguren, del documento resultante del congreso del peronismo revolucionario, efectuado el 9 de enero de 1969, en la provincia de Córdoba: ''Táctica y estrategia para la toma revolucionaria del poder''. Este espacio, donde se nuclearon las principales organizaciones y redes del peronismo revolucionario, publicó el periódico Con Todo, apoyó la revista ''Cristianismo y Revolución'' de Juan García Elorrio, organizó dos congresos (agosto de 1968 y enero de 1969) y se disolvió luego del Cordobazo, ante la persecución de sus principales dirigentes por parte del gobierno de Onganía.

A mediados de 1975, fundó la Corriente Peronista 26 de julio, junto a Alberte, Rubén Dri y Susana Valle, entre otros dirigentes.

En 1982 fundó junto a militantes radicales y feministas la mesa de mujeres políticas que realizó el primer acto el 8 de Marzo de 1984, en la Plaza de los Dos Congresos, por el Día de la Mujer, al que concurrieron para su cierre las Madres de Plaza de Mayo, especialmente invitadas por Di Leo.

En el lapso de mayo a junio de 1986 fue invitada por el Gobierno Cubano al Congreso Internacional para denunciar la Deuda Externa Continental.

Desde 1987 hasta 1990 cursó la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires y recibió su diploma en 1991.

Entre 1990 y 1995, Mabel Di Leo participó de la reorganización del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), organismo que reemplazó al antiguo Centro Único Coordinador de Ablación e Implante (CUCAI) a partir de la sanción de la Ley Nº23.885.

Durante los años de la presidencia de Carlos Menem, manifestó públicamente su desacuerdo con las políticas del gobierno.

Actualmente sigue militando y desempeña tareas docentes.