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Registro de autoridad
Abdala, Germán Darío
Persona · 1955 - 1993

Fue un dirigente sindical, político, diputado creador de el “Grupo de los 8”, militante y dirigente del Partido Justicialista.

Acosta y Lara, Horacio
Persona · 1875 - 1966

Fue un arquitecto y profesor uruguayo.

ACOSTA, Mariano
MA · Persona · 1825/09/08-1983/09/17

Fue un político argentino de familia influyente, opositor a Rosas, se exilió en Europa y regresó luego de su caída en 1852. Fue diputado provincial, teniente del Regimiento de Patricios y participó en el levantamiento de Valentín Alsina contra Urquiza. En Buenos Aires fue legislador y Comisionado de Inmigración. Más tarde fue ministro de Gobierno, miembro de la Comisión de Asistencia a Veteranos, asesor legal del Ferrocarril Oeste y presidente del Banco de la Provincia.En 1872 fue elegido gobernador de Buenos Aires. Impulsó obras de infraestructura, designó al ingeniero Luis Huergo para planificar rutas y canales y promulgó una nueva constitución provincial en 1873. Luego fue vicepresidente de la Nación acompañando a Nicolás Avellaneda, con quien impulsó la construcción de escuelas y presidió la comisión que gestionó la repatriación de los restos de San Martín. Se retiró de la vida pública en 1880 y murió en Buenos Aires en septiembre de 1893, a los 68 años.

Alberdi, Juan Bautista
Persona · 1810-1884

Jurisconsulto. Nació en Tucuman el 29 de agosto de 1810. Era hijo de Salvador Alberdi, español, y de Josefa Rosa de Aráoz, tucumana. Su padre, de carácter liberal, fue un fervoroso admirador de Rousseau. Por su postura a favor de la causa revolucionaria mereció que el Congreso de 1816, le diera la ciudadanía argentina, y fue miembro de la legislatura tucumana. Alberdi fue criado por su padre, su madre murió durante un parto. Aún no había cumplido 12 años cuando falleció su padre, dueño de una modesta tienda y botica, dejándolo huérfano con cuatro hermanos.
En 1824, a sus 14 años, Rivadavia le otorgó una beca para estudiar en Buenos Aires en el colegio de Ciencias Morales donde recibió las primeras nociones de filosofía y ciencia. Asimismo se convirtió en un pianista distinguido. En 1832, publicó El espíritu de la música y Ensayo sobre un método nuevo para tocar piano con mayor facilidad.
Participó en el Salón literario y colaboró en la Moda. Fue miembro de la Jóven Generación Argentina, y redactó la décimo quinta palabra simbólica del Dogma Socialista, de Esteban Echeverría, que refiere a los antecedentes entre unitarios y federales. En agosto de 1838, Alberdi emigró a Montevideo, colaboró en El Iniciador, orientado por Andrés Lamas y Miguel Cané. En 1939, los dos publicaron La Revista del Plata, para auspiciar los planes de Lavalle y luchar contra Rosas. Se graduó de abogado en 1840. Compuso un drama en prosa La Revolución de Mayo, y en 1841, El Gigante Amapolas y sus formidables enemigos, donde ridiculizó a Rosas y los Restauradores.
En el año 1843 viajó junto a Juan María Gutierrez a Génova, y luego a París, cuna del romanticismo de la época, en París visitó al general San Martín en su casa de campo en Grand Bourg. Ese mismo año regresó a América y se radicó en Valparaíso, Chile, donde vivió durante 17 años trabajando como abogado y participando desde el periodismo a través de sus escritos en la construcción de la cultura y la política argentina.
En el año 1852, luego de la derrota de Rosas en la Batalla de Caseros, Alberdi publicó una de sus obras más importantes, la primera edición de Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, publicada en Chile y que reeditó en julio con el Proyecto de Constitución. Bases contó con cuatro ediciones entre los años 1852 desde Chile y otras dos en Francia en 1856 y 1858. Fue la obra clave de Alberdi, en la que se basaron los constituyentes de 1853 para la elaboración de la Constitución Nacional, asimismo constituyó la base teórica de los lineamientos del proceso de construcción de la nación argentina durante los años posteriores a la revolución de mayo.
En el año 1855 viajó a Europa enviado por el gobierno de Paraná como Encargado de Negocios de La Confederación Argentina en Francia, Inglaterra, el Vaticano y España, se radicó en París.
En 1861 tras la derrota de Urquiza en la Batalla de Pavón, Alberdi es despedido de sus funciones diplomáticas, encontrándose en una delicada situación económica producto de la falta de ingresos y sueldos adeudados por parte del nuevo gobierno.
Durante el gobierno de Mitre, Alberdi desde París se manifestó en contra de la guerra del Paraguay y en el año 1872 escribió El crimen de la Guerra, tras el descontento por la derrota paraguaya en la Guerra de la Triple Alianza. Durante los gobiernos de Mitre y Sarmiento, Alberdi opuesto a las políticas ejercidas por ambos mandatarios, permaneció en París y no fue hasta el año 1879, cuando una alianza entre Roca y Avellaneda lo proponen como candidato a diputado nacional, Alberdi regresa al país y participa activamente de los debates parlamentarios sobre la Ley de federalización de Buenos Aires. Tras una feroz campaña en su contra por parte de Mitre y senadores que se oponían a su nombramiento como embajador de Francia, regresó a Francia.
Muere el 19 de junio de 1884 en Neuilly-Sur-Seine. Sus restos fueron repatriados en 1889 y descansan en el cementerio de la Recoleta en la Ciudad de Buenos Aires.

Cutolo, Vicente Osvaldo: Nuevo Diccionario Biográfico Argentino (1730-1930). Tomo I . Editorial Elche, Buenos Aires 1968. Ubicación: CR 3307
Pelliza, Mariano A.: Alberdi. Buenos Aires: Casavalle, 1874. Ubicación: CR 1659

Alberte, Bernardo
AR-BCN-ISAAR-BA · Persona · 1918-1976

Bernardo Alberte fue militar, teniente coronel del Ejército Argentino, Edecán de la Presidencia de la Nación, delegado del General Juan Domingo Perón cuando éste estaba en el exilio y organizador del peronismo revolucionario.
Egresó con el grado de Subteniente en 1939, promoción 66 del Colegio Militar de la Nación.
A principios de octubre de 1945, siendo oficial de la Escuela de Infantería, fue arrestado en Campo de Mayo y acusado de insubordinación luego de salir en defensa de Juan Domingo Perón tras su destitución y encarcelación en 1945. Recuperó su libertad luego de la movilización del 17 de octubre de ese año.
En 1952 cursó la Escuela Superior de Guerra recibiendo la medalla de oro junto al grado de Mayor y fue Jefe de Instrucción del Liceo Militar Gral. Paz de Córdoba hasta 1953.
En agosto de 1954 fue designado edecán del presidente Perón. En el intento de golpe de estado del 16 de junio de 1955, encabezó la defensa militar durante los bombardeos de la aviación naval a Plaza de Mayo y Casa de Gobierno. Consumado el derrocamiento del gobierno constitucional en septiembre del mismo año, se mantuvo entre las tropas leales al presidente depuesto, por lo que fue perseguido, pasado a retiro y encarcelado por el Servicio de Inteligencia del Ejército en reiteradas ocasiones. Durante su última encarcelación fue enviado al penal de Ushuaia junto a otros dirigentes peronistas como John W. Cooke y Héctor J. Cámpora.
En julio de 1956 fue liberado en Buenos Aires y volvió a recibir un pedido de detención al que no respondió siendo declarado en rebeldía. En el mes de octubre se asiló en la embajada de Brasil, partiendo luego al exilio hacia ese país, donde trabajó primero como vendedor ambulante y luego en el diario ''O Trabalhista'' del partido de Leonel Brizola. Regresó a la Argentina en 1958 tras la sanción de la ley de amnistía que dictó el gobierno de Arturo Frondizi y abrió una tintorería en Buenos Aires.
Al inicio de la nueva década comenzó, junto a Jorge Morganti, Julio Troxler y Rubén Sosa, a reorganizar el Movimiento Peronista según las directivas de Perón de contrarrestar la creciente influencia del líder metalúrgico Augusto Vandor. En ese contexto, en el año 1965, el líder justicialista envió a su esposa, María Estela Martínez de Perón (Isabel), a la Argentina, ocasión en la que Bernardo Alberte debió refugiarla en su casa por unos días.
En marzo de 1967 fue designado por Perón como su delegado personal y Secretario General del Movimiento Peronista. Durante sus meses de trabajo en estos cargos logró activar la lucha contra la dictadura de Juan Carlos Onganía y confrontó a las vertientes "participacionistas" de la rama sindical del movimiento, lo cual le valió la creciente confianza de sectores más radicalizados del movimiento, como la Juventud y el gremialismo combativo. También estrechó vínculos con el cristianismo progresista y revolucionario. Impulsó ante Perón la postulación de Raimundo Ongaro como secretario general de la CGT, organismo tuvo su congreso normalizador a fines de marzo de 1968. Dos días antes de la realización del mismo, Alberte presentó su renuncia como secretario general del Movimiento Peronista, luego de que Perón lo desautorizara por difundir un comunicado que lo comprometía ante las autoridades españolas.
Alberte promovió desde entonces junto a Gustavo Rearte de la Juventud Peronista, con el apoyo de Cooke y Jorge Di Pasquale del sindicalismo combativo, la organización del Peronismo Revolucionario. A la cabeza de ese proyecto, dirigió y financió el periódico "Con Todo" (1968-1969) con la colaboración de Rearte, García Elorrio y Alicia Eguren, entre otros. También colaboró en otros medios gráficos tales como "Che Compañero" (1968), "Crisol Peronista" (1968) y el Diario de COFADE (Comisión de Familiares de Detenidos, 1971/1972). En septiembre de 1968, Alberte salió en defensa de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), al ser detenidos en el monte tucumano.
Durante el congreso del peronismo en Pajas Blancas, Córdoba, en enero de 1969, se pronunció en representación de la tendencia por la toma revolucionaria del poder con el objetivo de crear un “Estado Socialista-Peronista” en beneficio de la clase trabajadora y otros sectores antiimperialistas, promoviendo la solidaridad con las luchas de liberación nacional de América Latina.
Su activismo le deparó varias veces la detención en dependencias policiales. A pesar de estas situaciones, mantuvo su accionar denunciando públicamente a las “organizaciones fantasmas” que perseguían militantes. En marzo de 1972 adhirió públicamente a la “alternativa independiente de los trabajadores peronistas” lanzada por las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP).
Tras el triunfo del peronismo el 11 de marzo de 1973, recuperó su grado de militar y obtuvo el ascenso al de Teniente Coronel (RE) en uno de los primeros decretos del Presidente Cámpora, reincorporación que rechazara años atrás al ser propiciada por Onganía. Declinó el ofrecimiento de dirigir YPF en el nuevo gobierno y por un breve período ocupó el cargo de Director de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Oscar Bidegain.
La crisis interna del peronismo que estalló tras los sucesos de Ezeiza del 20 de junio de 1973, seguida de la renuncia de Héctor Cámpora a la presidencia, lo encontró entre sectores dentro de la Tendencia. Ante la asunción de Juan Domingo Perón por tercera vez como Presidente de la Argentina (1973-1974), Alberte llama a apuntalar su gobierno.
Por su posicionamiento interno, Alberte comenzó a estar en la mira del Ministro de Bienestar Social y quien sería el Jefe de la organización paramilitar "Triple A", José López Rega, lo cual se aceleró tras la muerte de Perón. Luego de la renuncia de López Rega tras la movilización de la Confederación General del Trabajo contra el plan del Ministro de Economía (Celestino Rodrigo) del gobierno de Isabel Perón (1974-1976), a mediados de 1975 Alberte lanzó la Corriente Peronista 26 de Julio junto a los dirigentes Mabel Di Leo, Rubén Dri y Susana Valle, entre otros, con la idea de mediar entre las organizaciones guerrilleras y la presidenta, advirtiendo la existencia de un golpe militar en ciernes.
El 20 de marzo de 1976, días antes del golpe militar, logró eludir un intento de secuestro por parte de un grupo paramilitar. A propósito de esos sucesos, escribe una carta al Gral. Jorge R. Videla fechada el 23 de marzo, denunciando la responsabilidad de las Fuerzas Armadas en la represión ilegal.
El mismo día del golpe de estado, el 24 de marzo de 1976 por la madrugada Alberte es asesinado por efectivos uniformados del Ejército y la Policía Federal, quienes irrumpieron en su domicilio, un departamento ubicado en el sexto piso en el barrio de la Recoleta en Buenos Aires, y lo arrojaron con vida al vacío desde una ventana.
Bernardo Alberte es considerado la primera víctima del terrorismo de estado implantado por la última dictadura cívico militar en Argentina.