Nació en Buenos Aires el 7 de agosto de 1810. Su padre era de origen español y regresó a España cuando José Cayetano tenía ocho años, ausentandose por más de una década. Su madre fue la porteña María Tomasa Marcó, con quien se trasladó a una quinta heredada de su abuelo en la zona de la Recoleta. En 1830, José Cayetano se vuelvió comerciante y se asoció con su tío Lucas González, quién, posteriormente fué fusilado por orden de Rosas, hecho que motiva el exilio de Borbón y su familia a Chile en 1841. En Valparaíso conoció a Juan B. Alberdi con quien entabló un estrecho vínculo político y personal. En 1858 regresó a Buenos Aires con la intención de recuperar los bienes de su familia y desde donde operó como informante de Alberdi, quien se encontraba realizando labores diplomáticas en Europa.
Nacido en Cochabamba, Alto Perú (1798), inició su educación en la ciudad de Salta, y la continuó en la escuela militar de matemáticas, en Buenos Aires (1817-1819). En 1819 se incorporó al Ejército de los Andes en Chile y residió en Lima durante las campañas independentistas. Entre 1824 y 1825 acompañó al general Arenales en campañas y misiones diplomáticas por Salta y el Alto Perú, pasando por ciudades de la actual Bolivia como Tupiza, Potosí, Chuquisaca, Cochabamba y La Paz. En 1826 retorna a Buenos Aires como diputado al Congreso Nacional por la provincia de Salta; en 1827 se lo nombra comandante Militar del puerto de Ensenada; posteriormente se une al Departamento Topográfico, hasta alcanzar su presidencia en 1834, y renunciar en 1852. Murió en Buenos Aires el 14/07/1862; sus restos permanecen en el Cementerio de la Recoleta.
Nació en Argentina en [c.1805]. Se casó con Juana Nepomucena Barros Arana y tuvieron descendencia.
Fue encargado de negocios y cónsul general de la Confederación Argentina en Montevideo, Uruguay [c.1858-1860].
Fue luego cónsul de Chile en Buenos Aires [c. 1863].
Falleció en el barrio porteño de Retiro el 24 de enero de 1882.
Martín Carlos Noel (de alias Martín S. Noel) fue un arquitecto, historiador del arte, docente y diputado nacional por la Capital Federal. Fue uno de los principales impulsores del movimiento neocolonial en Argentina, que buscaba recuperar la influencia hispánica como un componente estéticamente reconocible en la arquitectura argentina y americana, en oposición a una interpretación generalizada de una influencia europea.
Noel nació el 5 de agosto de 1888 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Fue hijo de Benito Noel Lecuona Orrazola (1840-1916) y de María Iribas (-1916), y hermano del político Carlos Martín Noel, intendente de Buenos Aires entre 1922 y 1927.
En 1899, a los once años, viajó con su familia a España, donde residió por varios años. Se graduó como arquitecto en la École Spéciale d'Architecture de París en 1909, perfeccionándose posteriormente en la École des Beaux-Arts de la misma ciudad. Su título fue revalidado, en 1928, por la Universidad de Buenos Aires.
En 1910 recibió una Medalla de Oro en la Exposición del Centenario de Buenos Aires por el diseño del Pabellón de la Fábrica Noel, y en 1911 recibió una Mención de Honor en el Salón de los Artistas Franceses de París. En 1920 recibió el Premio de la Raza de la Academia de San Fernando, España. En 1929 recibió el Premio de Honor en la Exposición Iberoamericana de Sevilla, España.
Entre las principales obras que proyectó y construyó se destacan: la Casa de Julio Victorino Roca (1916), la restauración de la Casa Larreta (1916), la restauración de Casa de Carlos Reyes en Estancia El Charrúa (1917), la restauración del Cabildo de Luján (entre 1917 y 1927), la Casa de Pedro Achával, el Petit Hotel y el Colegio de San Marón (entre 1920 y 1922), el Museo Colonial Isaac Fernández Blanco –anteriormente su residencia particular– (1922), la Estancia “El Acelain”, Casa de Campo de Enrique Rodríguez Larreta (1924), la Fábrica Noel (1926), el Pabellón Argentino en Sevilla, España (entre 1925 y 1928), la casa en Merced, Chile (1926), la Embajada de Argentina en Lima, Perú (1928), el Museo Histórico Provincial en Corrientes (1929), el basamento del Monumento al Cid Campeador (1935), el Hospital Policial Bartolomé Churruca (1938), el Gran Hotel y Teatro IV Centenario en Potosí, Bolivia y Fachada del Convenio de San Francisco en La Paz, Bolivia (1947) y la Iglesia San Marcelo (1948) entre otras obras en Argentina, Chile y Bolivia.
Fue, además, un prolífico escritor: entre sus obras se cuentan Contribución a la Arquitectura Hispanoamericana (1921), Fundamentos para una estética nacional: contribución a la historia de la arquitectura (1926), Teoría histórica de la arquitectura virreinal (1932), El arte en la América española (1946) y Palabras en acción (1945). Dirigió asimismo las series Documentos de Arte Argentino y Documentos de Arte Colonial Sudamericano, editadas por la Academia Nacional de Bellas Artes. Entre los años 1927 y 1930, Noel dirigió la revista Síntesis. Artes, Ciencias y Letras, que impulsó la difusión de intervenciones intelectuales sobre la cultura hispanoamericana y el pensamiento sobre el estilo neocolonial en el arte y arquitectura argentino y latinoamericano.
Su trabajo como intelectual también se expresó en funciones docentes en la educación superior. Se desempeñó como profesor de historia del arte colonial hispanoamericano y de historia de la arquitectura latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires, en las Facultades de Filosofía y Letras y de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. En 1929 y 1930 dictó cursos en la Universidad de Sevilla y la Universidad de Montevideo, respectivamente. En 1945 asumió como Consejero en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Noel ocupó una serie de posiciones de gran importancia dentro de instituciones y asociaciones vinculadas al mundo cultural, artístico y arquitectónico, tanto a escala nacional como internacional. Fue presidente de la Comisión de Bellas Artes de Argentina entre 1919 y 1930 y miembro de la Comisión Estética Edilicia Municipal y del Plan Orgánico y Regulador de la Ciudad de Buenos Aires entre 1922 y 1928. Entre 1925 y 1928, a su vez, fue Presidente de la Comisión Directiva del Teatro Colón. En 1938 fue elegido miembro de la Academia Nacional de la Historia de Argentina. Entre 1938 y 1944 se desempeñó como vicepresidente de la Academia Nacional de Bellas Artes de Argentina. En 1944 asumió la presidencia de dicha Academia, cargo que ejerció hasta su fallecimiento. Internacionalmente, en 1924 fue designado Socio Honorario de la Sociedad Central de Arquitectos de Chile, Gran Maestro de la Orden de la Corona de Italia y Socio Honorario de Amigos del Arte. Dos años después, fue incorporado como miembro de número de la Academia de la Historia de España y como socio honorario en la Sociedad Central de Arquitectos de Perú, en 1939.
También se desempeñó en la función pública como Diputado Nacional por la Capital Federal, en la Unión Cívica Radical (UCR), entre 1938 y 1942.
Se casó con Elena Necol y tuvo un hijo, Martín Benito Noel. Falleció el 7 de febrero de 1963 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
Político. Nació en la localidad de Coronda, provincia de Santa Fe, el 20 de julio de 1825. Hijo del coronel unitario Santiago Oroño y Juana Ávila Baigorria. Luego de una educación rudimentaria, a sus 16 años tomó las armas y acompañó a su padre participando en las campañas dirigidas por Juan Lavalle y José María Paz. Participó en la Batalla de Caseros en una de las divisiones del Ejército Grande. En 1854, se casó con Joaquina Cullen, hija de Domingo Cullen, gobernador de Santa Fe. Fue administrador de Aduanas en 1854 y jefe político de la recientemente declarada ciudad de Rosario. Representó a Santa Fe en la Convención Constituyente en 1860. Fue Diputado Nacional en 1862, en 1865 renunció para ejercer como gobernador de Santa Fe. Como gobernador impulsó la urbanización de Rosario y realizó una expedición contra los indios del Chaco. Sancionó la primera ley provincial de matrimonio civil, que le valió la enemistad del obispo de Paraná. Tras una revolución en la capital fue derrocado. Luego, en 1868, fue elegido Senador nacional. Se desempeñó como Senador hasta 1876, en ese período de nueve años presentó numerosos proyectos de leyes, promovió la colonización agrícola y expansión del país con la idea de emprender la conquista del desierto, idea que más tarde realizaron Alsina y el general Roca. En 1891, se encontraba fuera de la actividad política, fue nombrado director de Oficinas de Tierras y Colonias de la nación, destituido luego por sus diferencias con el presidente Luis Sáenz Peña. En 1899 fue diputado, elegido para la convención constituyente, que el año siguiente sancionó la Constitución de la provincia de Santa Fe. Fue nuevamente elegido diputado nacional, pero dos años más tarde, el 12 de octubre de 1904 falleció.
Julián Teodoro Viaña nació en Buenos Aires el 22 de abril de 1868.
Trabajó como periodista político en el diario "La Nación", llegando a participar de la Comitiva del Presidente Julia A. Roca y formó parte de la Administración Pública Nacional en diferentes cargos.
En 1891 fue nombrado administrador de las propiedades del Gobierno Nacional; fue en esta función que tuvo a su cargo la administración del predio destinado a la construcción del Palacio del Congreso de la Nación. Fue sucedido por Miguel Victorica en 1896, sobrestante de obra del Congreso, quien continuó con los trabajos ya programados.
En 1919 ingreso a La Liga Patriótica, grupo parapolicial de extrema derecha con el numero 17.702.
Falleció en 1922 en Buenos Aires.
Avelino Fernández nació en Buenos Aires el 11 de mayo de 1923, en el seno de una familia trabajadora. Inició su actividad laboral en 1943 como obrero de la Tejeduría Mitre, en el barrio de Pompeya, donde en 1948 fue elegido integrante de la comisión interna de trabajadores. Tras el cierre de la empresa en 1953, ingresó en 1954 a la fábrica de cocinas Volcán, donde se inició como trabajador metalúrgico. Seis meses después fue elegido delegado de sección por sus compañeros.
Luego del golpe de Estado de 1955 se incorporó activamente a la resistencia peronista y la reorganización del movimiento obrero. En 1957, luego de la intervención de la dictadura militar en las organizaciones gremiales, se convocó a nuevas elecciones y Fernández se convirtió en Secretario General de la UOM Capital, cargo que desempeñó hasta principios de1959, momento en el que cedió la candidatura a Augusto Timoteo Vandor, quien había recuperado sus derechos gremiales luego de haber sido inhabilitado por la dictadura. Desde entonces y hasta 1963 Avelino Fernández se desempeñó como Secretario Administrativo de la organización a nivel nacional.
Asimismo, durante ese período, participó en la conformación de las 62 Organizaciones, espacio que reunió a los gremios identificados con el peronismo, integró el Consejo Coordinador del Peronismo y apoyó la huelga de los trabajadores del frigorífico Lisandro de la Torre contra su privatización.
En 1963 fue designado Secretario Gremial y del Interior de la Confederación General del Trabajo (CGT). Desde ese cargo participó en la organización del Plan de Lucha y coordinó las ocupaciones de fábricas desarrolladas en 1964 en todo el país. Al mismo tiempo, combatió desde el interior de la UOM el proyecto impulsado por Augusto Timoteo Vandor de construir un "peronismo sin Perón", defendiendo la conducción de Juan Domingo Perón y su retorno al país.
Tras el asesinato de Vandor, el 30 de junio de 1969, asumió nuevamente la Secretaría General de la UOM Capital en su carácter de secretario adjunto y recibió el respaldo de Perón para ocupar la conducción nacional del gremio. Sin embargo, en marzo de 1970 fue desplazado por el sector encabezado por Lorenzo Miguel, representante del sindicalismo “participacionista”, que mantenía una política de diálogo con el gobierno militar al frente de Juan Carlos Onganía. Luego de ese desplazamiento regresó a su puesto de trabajo como pulidor en la fábrica Volcán, sin abandonar su actividad política y gremial.
Permaneció en Volcán hasta 1980, cuando fue despedido después de más de veinte años de antigüedad. Poco tiempo después ingresó a trabajar en “Calefones Universal”. Tras el fin de la última dictadura militar en la Argentina, en 1984 impulsó la conformación de la Agrupación Nacional Metalúrgica "Conducta Sindical" - Lista Celeste para disputar nuevamente la conducción de la UOM a Lorenzo Miguel. La agrupación denunció maniobras de fraude, destinadas a impedir la conformación de listas opositoras y, ante la falta de garantías para competir, decidió retirarse del proceso electoral.
Durante la década de 1990 se manifestó contrario a las políticas del gobierno de Carlos Menem y acompañó las iniciativas de renovación sindical impulsadas por Germán Abdala y Víctor De Gennaro desde la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Se jubiló en 1993, aunque concluyó definitivamente su actividad laboral en Calefones Universal en 1996.
Sostuvo su militancia política hasta su fallecimiento el 23 de abril de 2004.
A lo largo su de vida fue siempre reconocido por sus compañeros como un hombre honesto, entregado a su lucha y convicciones.
Político, militar, historiador, periodista y estadista argentino. Nació en Buenos Aires, el 26 de junio de 1821, hijo de Ambrosio Estanislao de la Concepción Mitre y de Josefa Martínez Whertherton, sus hermanos fueron Emilio y Federico Mitre.
Pasó su niñez en Carmen de Patagones. En 1829 se alojó en la estancia de Gervasio Rosas, hermano de Juan Manuel, pero pronto lo enviaron de vuelta a Buenos Aires porque no le interesaba el campo, demostrando gran interés por la lectura. La familia se trasladó a Montevideo en 1831 por su oposición al régimen de Rosas. Cinco años después se inscribió en la Escuela Militar de Montevideo. Allí estudió artillería, alcanzando el grado de alférez en 1839. Publicó sus primeros poemas y escritos periodísticos en varios diarios, entre ellos “El Iniciador” de Andrés Lamas y Miguel Cané (padre), quienes se contaban entre los prescriptos por Rosas. Perteneció al partido Colorado, y ese mismo año participó de la batalla de Cagancha. Se trasladó con su familia a Canelones, donde el padre fue nombrado tesorero general por el gobierno provisional de Uruguay. En 1842, siendo ya capitán estuvo entre los derrotados de la Revolución de Rivera en la batalla de Arroyo Grande. Participó del sitio grande de Montevideo, oportunidad en la que conoció a Giuseppe Garibaldi, a quien admiró. Por el conflicto con Rivera, en 1846, huyó de Montevideo y recaló primero en Valparaíso donde se encontró con sus amigos Juan Carlos Gómez y Juan María Gutiérrez, para luego continuar hacia Bolivia, donde fue contratado para armar y organizar la artillería del ejército. En Bolivia el gobierno lo declaró “benemérito en grado heroico y eminente de la República”. Finalmente Balliván fue derrotado y Mitre terminó expulsado, con un paso de dos horas para salir del país. En 1847, nuevamente fue a Bolivia, y fue deportado en 1848 por Belzú al Perú, donde lo deportaron otra vez, pero esta vez a Chile. Allí fue corrector de Juan Bautista Alberdi, director de El Comercio de Valparaíso. Fue redactor del periódico de Sarmiento, El Progreso. Luego se convirtió en el dueño de ese periódico, y desde sus páginas participó del debate político en ese país. En 1851, apoyó la revuelta de los liberales contra el presidente Manuel Montt, y por ello fue expulsado de Chile.
Luego de la caída de Rosas, fue uno de los líderes de la oposición porteña contra el Acuerdo de San Nicolás, acuerdo que determinaba la forma en que sería sancionada la Constitución de argentina de 1853. Fue expulsado por Urquiza, pero regresó y participó en la revolución del 11 de septiembre contra el sistema federal, separando a Buenos Aires de la Confederación. Se destacó en la defensa contra el sitio que impuso el ejército federal a la ciudad de Buenos Aires en 1852 y 1853. Ocupó cargos en la legislatura provincial y fue ministro de Guerra, de Gobierno y de Relaciones Exteriores del estado de Buenos Aires. Organizó una campaña contra los indígenas, en 1855, en el sur de la provincia. Como resultado debió huir de noche y a pie, abandonando la artillería y gran parte de los caballos, y habiendo sufrido 17 muertes y 234 heridos. En enero de 1856, Mitre y sus hombres persiguieron partidarios de Urquiza dentro del territorio santafesino, en un acto que se consideró una invasión, reactivando los conflictos del Estado de Buenos Aires con la Confederación. En 1859, enfrentó a Urquiza en la batalla de Cepeda.
Carlos D´Amico relató que si bien Mitre jamás ganó una batalla, lo cierto es que las retiradas, como la de Cepeda, salvaron muchas vidas. El avance de Urquiza sobre Buenos Aires, desencadenó la renuncia del gobernador Valentín Alsina y la firma del Pacto de San José de Flores, por el cual Buenos Aires se reincorpora a la Confederación de 1860.
En 1860, Mitre fue elegido gobernador de la provincia de Buenos Aires. Presionó al presidente Derqui para obtener modificaciones en las cláusulas del pacto de San José de Flores. En 1861, las relaciones entre Buenos Aires y el gobierno nacional se cortaron abruptamente, y los ministros porteños se retiraron del gobierno. El gobierno porteño dejó de pagar las contribuciones a las que se había comprometido y que cumplía con mucho retraso. Se suscita la Batalla de Pavón. Mitre quiso la guerra a toda costa, y creía contar con las fuerzas suficientes para triunfar, había incorporado a las mismas un gran número de mercenarios reclutados en Europa por Hilario Ascasubi y a la mayor parte de fracciones de indígenas ranqueles. Cuando las relaciones entre la Confederación y Buenos Aires se rompieron, Mitre se preparaba y esperaba en la estancia de la familia Rueda, en la provincia de Santa Fe. El 17 de septiembre tuvo lugar la Batalla de Pavón. El triunfo de Mitre no se debió al resultado bélico, sino a la retirada de Urquiza. Derqui huyó a Montevideo. Los porteños más exaltados incitaron a Mitre a desconocer la Constitución Nacional y dictar otra, que estableciera un régimen unitario. Pero el gobernador porteño declaró en plena vigencia la Constitución de 1853, mientras enviaba al interior varias divisiones a deponer a los federales.
Luego de la Batalla de Pavón el gobierno de la Confederación colapsó y Mitre tomó de facto el gobierno el 12 de diciembre de 1861, bajo el título de gobernador de Buenos Aires Encargado del Poder Ejecutivo Nacional. Luego las elecciones de electores presidenciales eligieron por unanimidad a Mitre como presidente constitucional de la Nación y a Marcos Paz como vicepresidente.
Mitre en primer lugar, quiso imponer el liberalismo en Uruguay, al que estaba vinculado, pero también en Paraguay, país que resaltaba en toda latinoamérica por su sistema político y económico, fuertemente estatista y aislacionista. El tratado de la Triple Alianza, tuvo el objetivo de deponer a Francisco Solano López, y el oculto de saldarse en su favor todos los conflictos limítrofes. Mitre exigió como requisito para ingresar en la Triple Alianza su nombramiento como comandante de los ejércitos aliados, que le fue concedido. La oposición de intelectuales y periodistas a la guerra llevó a Mitre a decretar el estado de sitio en todo el país, lo que le permitió perseguir a quienes se manifestaban contrarios a la guerra, y en la práctica, a quienes criticaban su gobierno en cualquier aspecto e imponer una dura censura sobre periódicos opositores. Cuando el gobierno de Mitre terminó, en octubre de 1868, dejó como saldo la muerte de 4728 argentinos durante las rebeliones contra el centralismo mitrista, según denunció el senador Nicasio Oroño.
La impopularidad de la Guerra del Paraguay aisló al partido de Mitre de la ciudadanía. Durante su mandato se saneó la moneda, se reguló la deuda pública y se adoptó el sistema métrico. En 1864, Mitre fue proclamado Gran protector y Conservador de la Orden Masónica de la República Argentina. En 1869 asumió como senador nacional. En 1870, compró las instalaciones del Diario La Nación Argentina y lo rebautizó como Diario La Nación. Colaboró con el presidente Sarmiento negociando con Brasil su apoyo para el reclamo de los límites con Paraguay. Participó en la Revolución de 1874, cuando sus partidarios no aceptaron la derrota en las elecciones que dieron como ganador a Nicolás Avellaneda. Fue derrocado por la caballería de José Inocencio Arias, en la batalla de La Verde. Se rindió en Junín. Mitre, junto a Arredondo y sus oficiales fueron arrestados, sometidos a consejo de guerra y dados de baja del Ejército. Al salir de la cárcel, en 1876, escribió su primera obra maestra historiográfica: la Historia de Belgrano o de la Independencia Argentina. Su juicio fue suspendido por una amnistía promovida por el presidente Avellaneda, pero su partido se lanzó a una oposición sistemática a todas las iniciativas presidenciales mientras se abstuvo de participar en las elecciones. En 1878, Mitre fue elegido diputado. En 1880, apoyó una nueva revolución, firmó un acuerdo con Avellaneda por el cuál se otorgaba una amplia amnistía a los rebeldes, se aseguraba la renuncia del gobernador Tejedor que se había pronunciado como vencedor a Roca en las elecciones presidenciales, reconociendo a Roca y la federalización de Buenos Aires si el Congreso así lo decidía. En 1882, falleció su esposa Delfina Vedia, viajó a Chile el año siguiente, para terminar su segunda obra: Historia de San Martín y de la Emancipación Americana, a la que dedicó los restantes años de la década. En 1890 retoma su actividad política cuando se funda el partido Unión Cívica. Fue uno de sus dirigentes más destacados. No participó de la Revolución del Parque, pero la apoyó ostensiblemente. En 1891 se divide la Unión Cívica entre la Unión Cívica Radical y la Unión Cívica Nacional, dirigida esta última por Mitre. Fue elegido nuevamente senador nacional en 1894. Pasó sus últimos años en la dirección del diario La Nación y en la traducción de La divina Comedia, de Dante Alighieri. Falleció el 19 de enero de 1906. Su labor como historiador comprendió obras, memorias, artículos periodísticos, discursos y una intensa labor recopilando documentos, ordenando archivos, fundando y organizando instituciones. Historiadores posteriores, como Adolfo Saldías y José María Rosa han cuestionado fuertemente su labor como historiador y la interpretación dominante del siglo XIX argentino que se desprende de ella, dando lugar al llamado revisionismo histórico.
El 4 de enero de 1870 mientras se libran los últimos combates de la Guerra del Paraguay y con una tirada de mil ejemplares se hizo pública la primera edición del diario La Nación fundado por Bartolomé Mitre bajo la consigna "La Nación será una tribuna de doctrina". Actualmente este diario con 150 años de trayectoria, es uno de los de mayor tirada de la Argentina.