La carta, fechada en Córdoba el 13 de diciembre de 1876, relata las actividades profesionales del remitente en el marco de la inspección de obras del ferrocarril Córdoba–Tucumán. El autor describe el viaje por la provincia, las características del paisaje, las dificultades técnicas y geográficas (como el cruce de las Salinas Grandes y la escasez de agua potable) y el esfuerzo realizado para completar la línea férrea.
Menciona los banquetes y celebraciones por la inauguración, reflexiona sobre el progreso material y moral del país, y expresa su deseo de reencontrarse con Gutiérrez en Buenos Aires. La carta revela tanto el discurso de modernización técnica como el tono personal de admiración hacia el destinatario.